En un hecho sin precedentes que sacude las entrañas del Congreso colombiano, la Corte Suprema de Justicia emitió este 7 de mayo de 2025 orden de captura contra Iván Name Vásquez y Andrés Calle Aguas, expresidentes del Senado y la Cámara de Representantes, respectivamente. Ambos están señalados de haber recibido sobornos multimillonarios en el marco del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La investigación revela que, mientras presidían las principales cámaras del Legislativo, Name y Calle habrían recibido $3.000 y $1.000 millones de pesos, respectivamente, en coimas gestionadas a través de una red de funcionarios públicos, entre ellos el exsubdirector Sneyder Pinilla y el exdirector Olmedo López. La maniobra habría tenido como objetivo facilitar la agenda legislativa del Gobierno nacional, aprovechando recursos asignados por el Ministro de Hacienda en medio de la emergencia por el desabastecimiento de agua en La Guajira.
El Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), bajo la dirección de Carlos Ramón González, habría tenido conocimiento de la operación, según revelaciones recientes. La entonces consejera para las regiones, Sandra Ortiz, no solo habría coordinado parte de las entregas, sino que, según testigos, llevó personalmente dinero en efectivo a la casa de Iván Name, en un operativo cuidadosamente planeado que involucró maletas, hoteles, esquemas de seguridad y hasta viajes encubiertos a Montería.
Andrés Calle fue señalado de haber recibido el dinero en su apartamento en Montería, bajo la excusa de una actividad humanitaria de la UNGRD.
Ambos congresistas podrían enfrentar la pérdida de investidura y la declaratoria de silla vacía, lo que no solo impactaría a sus partidos políticos (Alianza Verde y Liberal), sino también al equilibrio legislativo del país. Este caso recuerda el escándalo “Marionetas 2.0”, que ya cobró la curul del exsenador Ciro Ramírez.



