Tras semanas de incertidumbre por la presencia de aguas contaminadas en Serena del Mar, Aguas de Cartagena y el DADIS confirman que el agua cumple con los estándares de potabilidad, pero el Concejo Distrital insiste en esclarecer responsabilidades por el manejo inicial de la crisis.

El Concejo Distrital de Cartagena ha exigido explicaciones a las autoridades competentes por la crisis sanitaria que afectó recientemente a varias copropiedades del proyecto urbanístico Serena del Mar, en la zona norte de la ciudad. La preocupación se mantiene, a pesar de que Aguas de Cartagena (Acuacar) y el Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS) confirmaron que el agua potable ya cumple con todos los parámetros exigidos por la normativa nacional.
La situación estalló a finales de mayo, cuando residentes de conjuntos como Zinnia Club House, Burano y Cavana reportaron alteraciones en el agua que salía de sus grifos: olor fétido, turbidez e incluso presencia de residuos fecales. Esto coincidió con un incremento de enfermedades gastrointestinales, principalmente en niños y adultos mayores, lo que activó una alerta sanitaria en el sector.
Las autoridades sanitarias recomendaron de inmediato no consumir el agua directamente de la red y comenzar a utilizar agua embotellada o suministrada por carrotanques. Según
En las últimas tanto Aguas de Cartagena como el DADIS informaron que, tras realizar exhaustivos análisis físico-químicos y microbiológicos en múltiples puntos de la red de acueducto de Serena del Mar, todas las muestras resultaron favorables. Se concluyó que el agua distribuida actualmente en esas copropiedades cumple con los requisitos de la Resolución 2115 de 2007 del Ministerio de Salud, y por tanto, es apta para el consumo humano.
La empresa también reiteró que la calidad del agua en el resto de la ciudad se mantiene dentro de los parámetros establecidos, conforme a los estándares de potabilidad vigentes.
Pese a estos resultados, el Concejo de Cartagena expresó su molestia por la inicial falta de información, la demora en atender la emergencia y la ausencia de varias entidades en las sesiones convocadas para rendir cuentas.
Los cabildantes anunciaron que avanzarán en una citación formal, que podría derivar en acciones de tipo penal, disciplinario o fiscal, buscando establecer responsabilidades y proteger la salud de la ciudadanía.
“Esto no se puede quedar en un comunicado. Hubo personas enfermas, niños afectados, y un silencio preocupante por parte de la administración distrital y de algunos actores privados. Aquí tiene que haber responsables”, expresó uno de los concejales.
La crisis ha evidenciado posibles fallas en el sistema interno de distribución del proyecto Serena del Mar, operado por CNC Serena del Mar S.A.S. E.S.P., entidad que, según los residentes, ha guardado silencio durante todo el proceso.
Aguas de Cartagena, por su parte, aseguró que ha estado presente con “total disposición técnica y operativa” durante la emergencia, y que seguirá apoyando al DADIS y a las copropiedades en el seguimiento e investigación de las causas del incidente.
Mientras la emergencia comienza a ceder, el caso ha dejado un precedente que pone en tela de juicio los protocolos de respuesta y transparencia en proyectos urbanísticos de gran escala en Cartagena.



