Washington, D.C. — La Corte Suprema de Estados Unidos otorgó este viernes 27 de junio una importante victoria al expresidente Donald Trump, al limitar temporalmente el alcance de las medidas cautelares nacionales con las que los tribunales federales suelen bloquear políticas gubernamentales mientras se revisa su legalidad.
Con una votación de 6-3, el alto tribunal —de mayoría conservadora— emitió un fallo que podría tener repercusiones significativas en un eventual segundo mandato de Trump. Aunque la decisión se relaciona con una orden presidencial que busca restringir la ciudadanía por nacimiento, no resuelve de fondo su legalidad, pero sí impone nuevas barreras para que los jueces frenen políticas federales en etapa temprana.
La magistrada Amy Coney Barrett, autora del fallo, sostuvo que los jueces aún pueden actuar, pero en escenarios más limitados. Sin embargo, los jueces progresistas Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson criticaron con dureza la decisión, advirtiendo que sienta un peligroso precedente al permitir que el Ejecutivo aplique políticas “abiertamente inconstitucionales” sin un freno judicial inmediato.
“La ilegalidad ejecutiva prosperará”, escribió Jackson en su voto disidente. Sotomayor, por su parte, leyó su disenso desde el estrado y afirmó que la decisión representa “una invitación abierta” para que el Gobierno eluda la Constitución.
En respuesta, organizaciones como la ACLU y varios estados liderados por demócratas han comenzado a reorganizar sus estrategias legales, recurriendo a demandas colectivas como vía para bloquear el decreto de Trump.
El caso podría escalar nuevamente hasta el máximo tribunal en los próximos meses, mientras la ciudadanía por derecho de nacimiento se convierte en uno de los temas jurídicos y políticos más controversiales de cara al nuevo periodo presidencial.
- ¿Qué es la ciudadanía por nacimiento?
El decreto firmado por Trump en enero negaría la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados que viven en el país y que nacen en suelo estadounidense. Esto es porque la 14ª Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos establece a que “todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de Estados Unidos y del Estado en el que residan”.
El argumento del Gobierno de Trump para poner fin a la ciudadanía por nacimiento se basa en la cláusula “sujeto a la jurisdicción” incluida en la declaración de la Constitución.
El Gobierno sostiene que los niños nacidos de inmigrantes indocumentados o de extranjeros que están en EE.UU. legalmente, pero con visas temporales, no están “sujetos a la jurisdicción” del país y, por lo tanto, no son ciudadanos.



