El Festival Voces del Jazz y del Caribe abre un nuevo capítulo en su apuesta por la diversidad sonora del Gran Caribe. En su edición 2025, que se celebrará del 14 al 17 de agosto en Cartagena de Indias, el evento contará con la participación de ELJI, artista martinicano y uno de los principales exponentes del género shatta, un ritmo vibrante y enérgico que ha conquistado las pistas de baile del Caribe francés.
La presentación de ELJI tendrá lugar en el concierto de clausura, el 17 de agosto, como símbolo de esa fusión entre tradición e innovación que define el espíritu del festival. Esta participación marca un hito para el encuentro musical, al incluir por primera vez al shatta dentro de su cartel de géneros, que abarca desde el bolero filin hasta el soukous, el calypso, el latin jazz, la salsa, el reggae y el dancehall.
- ELJI: del barrio a la tarima
Detrás de ELJI está Nicolas Louis-Joseph-Dogue, nacido en Schoelcher, Martinica, y criado en Fort-de-France. Desde niño encontró en la palabra —primero escrita, luego rimada— un refugio frente a las adversidades. A los 13 años formó su primer grupo, Criminal Crew, junto a otros jóvenes como Lightaman, Bad Tiger y Blackro Malad. Con el tiempo, y bajo la tutela de artistas locales, ELJI descubrió el universo de los sound systems, escenario que lo catapultó a convertirse en una de las voces más representativas del Caribe francófono.
Su música fusiona dancehall, rap caribeño y sonidos urbanos, en una mezcla que lo ha llevado a escenarios de Francia, Guadalupe y Martinica, siempre con una lírica que toca temas sociales, políticos y emocionales desde una mirada honesta, rebelde y profundamente identitaria.
- Shatta: ritmo, identidad y resistencia
El shatta nació en Martinica alrededor de 2013, con fuertes raíces en el dancehall jamaicano, pero pronto adoptó un sabor propio. Sus letras desinhibidas, sus bajos profundos y su percusión sincopada han hecho de este ritmo una forma de expresión para la juventud afrocaribeña. En las calles, en los carnavales, en los clubes nocturnos y en redes como TikTok o SoundCloud, el shatta se ha convertido en el latido de una generación.
A pesar de que su nombre proviene del argot jamaicano para «gánster», en Martinica ha evolucionado hacia un concepto más amplio: representa también libertad, irreverencia, poder femenino y celebración. “Too shatta”, como se dice coloquialmente, es una actitud, un grito cultural que se escucha con orgullo entre los jóvenes del Caribe francés.
- Un homenaje al legado del bolero filin
Además de esta nueva apuesta, el festival rendirá tributo a una de las figuras fundamentales de la música del Caribe colombiano: Sofronín Martínez, pionero del bolero filin y uno de los primeros guitarristas eléctricos de la región. Más de 16 agrupaciones competirán en el certamen musical, versionando su obra y recordando su invaluable aporte al patrimonio sonoro del país.
- Cultura que une territorios
El Festival Voces del Jazz y del Caribe se consolida como un escenario donde convergen raíces, memorias y nuevas narrativas musicales. Gracias al respaldo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, el Programa Nacional de Concertación Cultural, y entidades como el IPCC, Corporación de Turismo, Universidad de Cartagena, medios regionales y aliados comerciales, el festival sigue creciendo como puente cultural entre las islas, las costas y los corazones del Caribe.
Cartagena se alista para vivir cuatro días de ritmos, colores y acentos diversos. Y esta vez, el sonido de Martinica será protagonista, porque el Caribe no solo se escucha: también se baila, se celebra y se honra.



