La madrugada de este lunes 30 de junio falleció en la Fundación Santa Fe de Bogotá Nydia Quintero de Turbay, ex primera dama de la nación, fundadora de la Fundación Solidaridad por Colombia y símbolo de servicio social en el país. Tenía 93 años. Su muerte, que fue confirmada por su nieta María Carolina Hoyos a través de un sentido mensaje en redes sociales, ha generado una profunda ola de reacciones desde distintos sectores de la sociedad colombiana.
“Mamita… vuela alto y en paz. Hoy el cielo recibe a una gigante: la dama de la solidaridad. Gracias por ser mi mamá de la vida, mi refugio cuando perdí a la mía. Descansa en paz, mami. Tu misión fue cumplida con amor”, escribió María Carolina, visiblemente conmovida.
Nacida en Neiva el 22 de octubre de 1931, Nydia Quintero marcó una etapa importante para Colombia en el siglo XX. Fue esposa del expresidente Julio César Turbay Ayala, con quien contrajo matrimonio el 1 de julio de 1948 y tuvo cuatro hijos: Julio César, Claudia, María Victoria y Diana Consuelo.
Más allá de su rol como primera dama entre 1978 y 1982, doña Nydia será recordada por haber dedicado su vida a los sectores más vulnerables del país. Fue pionera en impulsar programas sociales con enfoque humano. Desde muy joven trabajó por el bienestar de la niñez, el fortalecimiento de redes familiares y el apoyo a los colombianos de escasos recursos.
En 1975, junto a su hija Diana, sentó las bases de la Fundación Solidaridad por Colombia, una institución que con el tiempo se convirtió en emblema de compromiso social. Fue desde allí donde nació una de las iniciativas más queridas por los colombianos: la Caminata de la Solidaridad, que desde hace décadas se celebra cada último domingo de agosto como una fiesta de unión, esperanza y generosidad.
La Fundación, al confirmar su fallecimiento, expresó su pesar con un comunicado que resume lo que Nydia significó para Colombia: “Hoy despedimos a una mujer excepcional, que dedicó su vida a servir a los demás, a tender la mano a quienes más lo necesitaban, a transformar la ayuda en amor colectivo y a convertir la solidaridad en una forma de vivir”.
Y añadieron: “Hace cinco décadas, doña Nydia soñó con un país donde la solidaridad no fuera un gesto aislado, sino un movimiento capaz de unir a millones de personas. Y lo logró”.
El legado de Nydia Quintero también fue reconocido con importantes distinciones: fue galardonada como Dama Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica en 1979, recibió el Premio de Oro a la Mujer Cafam en 2018, y su nombre fue otorgado a una institución educativa pública mediante resolución del Ministerio de Educación en 1981.
El domingo anterior a su fallecimiento, decenas de personas se congregaron en una jornada de oración frente a las instalaciones de la clínica, convocada por la misma Fundación Solidaridad por Colombia. Era el pueblo agradecido, despidiendo con fe y esperanza a la mujer que supo convertir su dolor —como el que vivió con la trágica pérdida de su hija Diana— en una causa transformadora.
Colombia llora hoy a una de sus más grandes mujeres, pero también honra el ejemplo de quien dedicó su vida entera a sembrar amor, construir oportunidades y unir corazones.
Desde todos los rincones del país llegan mensajes de admiración y respeto. Y desde su obra —que seguirá viva en cada caminata, en cada niño beneficiado, en cada comunidad fortalecida—, resuena su lema: “Pequeños actos de solidaridad en millones de personas pueden transformar el mundo”.



