En un nuevo capítulo de controversia pública, el exalcalde y activista anticorrupción William Dau Chamat radicó una denuncia penal en la que señala a un grupo de periodistas, comunicadores sociales, locutores, portales digitales y medios de comunicación —tanto locales como nacionales— por presunta complicidad en el encubrimiento de delitos relacionados con corrupción administrativa.
En el documento, Dau acusa a los implicados de actuar como «cómplices silenciosos» en la omisión o manipulación de información que favorecería a actores políticos señalados de prácticas corruptas. El activista denomina a este grupo como los llamados “Periodistas de Estómago” (PdE), un término que, según él, “la ciudadanía cartagenera utiliza comúnmente para referirse a quienes adaptan sus contenidos editoriales en función de prebendas, intereses personales o favores políticos”.
La denuncia se fundamenta en lo que Dau describe como una omisión sistemática, reiterada y deliberada por parte de ciertos medios de comunicación y periodistas frente a hechos de corrupción de notorio conocimiento público en Cartagena. Según el exalcalde, esta conducta impide que la ciudadanía acceda a información veraz sobre la gestión pública y sobre actos presuntamente delictivos que serían de evidente interés general.
“Esta omisión no es inocente ni casual. Es una forma de complicidad pasiva que protege a quienes han hecho del erario su botín. Cuando el silencio se convierte en estrategia editorial, se deja de hacer periodismo y se empieza a encubrir”, afirmó Dau en el texto dirigido a la Fiscalía.
El activista sostiene que el ocultamiento de información clave por parte de los señalados contribuye al sostenimiento de redes corruptas y vulnera gravemente los principios de transparencia, control social y participación ciudadana.
Dau anunció que acompañará la denuncia con material probatorio que será entregado a lo largo del proceso judicial. Asimismo, insta a la Fiscalía General de la Nación a investigar formalmente los hechos y determinar si esta omisión comunicativa configura un delito penal, como él lo plantea.
- Reacciones divididas
La acción jurídica ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos sectores ciudadanos aplauden el paso dado por Dau como un intento valiente por desnudar los intereses ocultos en ciertos sectores de la prensa, otros lo interpretan como una generalización peligrosa y un posible atentado contra la libertad de expresión.
Varios comunicadores y asociaciones de periodistas consultados indicaron que esperarán conocer los elementos probatorios presentados antes de emitir un pronunciamiento. No obstante, algunos alertaron sobre el riesgo de estigmatizar a todo un gremio por conductas individuales o percepciones subjetivas.
La Fiscalía aún no se ha pronunciado sobre la admisión de la denuncia. Este episodio revive un debate complejo sobre la ética periodística, la responsabilidad informativa y los límites entre la crítica política y el respeto a la libertad de prensa en Colombia.



