Hablar de Radio Olímpica Sincelejo requiere remontarse a la historia de la frecuencia modulada (FM) y su llegada a Colombia. Fue en la década de 1940 cuando comenzaron a llegar los primeros equipos de transmisión. En ese entonces, la radio en amplitud modulada (AM) dominaba por completo el panorama nacional, tanto en las grandes ciudades como en las zonas rurales, donde los campesinos encontraban en ella su mejor compañía: música, noticias y humor. ¿Quién de la vieja guardia no recuerda La escuelita de Doña Rita, a Los Chaparrines, o al humorista Éver Castro y sus personajes, junto al inolvidable antioqueño Montecristo?
En sus inicios, la FM no era competitiva. Mientras la AM mantenía su reinado, la frecuencia modulada apostaba durante años por música clásica y estilos más refinados, lo que la alejaba del gusto popular.
- El nacimiento de un fenómeno
Radio Olímpica nació en Bogotá con la compra de Radio Regalo AM en 1969. Desde allí se expandió por la región Caribe y varias ciudades del país. En Colombia, uno de los hermanos Char, Miguel Char, comenzó a licitar frecuencias en la banda FM. Con sus asesores, decidió programar música tropical, y en menos de un año conquistaron la sintonía.
Su estrategia fue clara: buena música y una relación cercana con los artistas que llegaban a Bogotá y Barranquilla, grabando promociones con sus voces y con la del gran locutor Sergio Ramírez (“¡Se metió!”). El propio Miguel Char grabó también la famosa frase con su voz aguda. La Organización Radial Olímpica contrató a los mejores locutores profesionales, apostando por calidad y presencia en la memoria del oyente.
- La competencia y el mercado radial
Las grandes cadenas han tenido que reestructurarse para sobrevivir. RCN Radio, por ejemplo, registró pérdidas superiores a 90 mil millones de pesos en 2024, aunque sus emisoras en FM han ayudado a equilibrar un poco la balanza. Caracol Radio, por su parte, transmite su noticiero insignia, Noticias Caracol 6AM a 10AM, tanto por AM como por FM.
- El caso de Sucre: vallenato sin pausa
En Sincelejo, Olímpica Stereo mantiene una programación centrada casi exclusivamente en vallenato, con esporádicas incursiones en la salsa. Esto ha llevado a que muchos sabaneros pierdan el fino oído y el gusto por el porro y el fandango, géneros que hoy solo se escuchan de forma masiva en eventos como el Festival del Porro en San Pelayo (Córdoba), el Encuentro de Bandas en Sincelejo (organizado por el Club de Leones) y el Festival de Gaita Francisco Llirene en Ovejas (Sucre).
En una ocasión, pensé que la programación se realizaba desde Barranquilla, pero al visitar Montería sintonicé Olímpica Stereo local y me sorprendió su variedad musical. Permanecí en la sintonía durante toda mi estadía en esa bella ciudad.
- De la variedad al monótono vallenato
En Sucre, la “vallenatización” ha sido total. Antes, otra emisora conocida como La Vallenata se volvió monotemática, Caracol le cambió el nombre y dejó el espacio libre para que Olímpica Stereo tomara la delantera. Hoy suena en taxis, pueblos y campos del departamento.
Tal vez haya que pedirle un milagro al Cristo de la Villa de San Benito Abad para que vuelva la diversidad musical, aunque eso implique cumplir la promesa de ir a pie a llevarle una ofrenda.



