Guainía, Colombia — En una operación que reafirma el compromiso de las Fuerzas Militares con la vida y la soberanía nacional, unidades de la Armada de Colombia rescataron a 44 personas de comunidades indígenas que quedaron a la deriva en el río Negro, en el remoto departamento de Guainía, frontera con Venezuela.
El hecho se presentó cuando una embarcación artesanal, utilizada por miembros de comunidades del Casiquiare, presentó una falla técnica en su motor principal. La motonave, que transportaba niños, adultos mayores y otros integrantes de la comunidad, quedó a la deriva en las peligrosas aguas cercanas al área no municipalizada de San Felipe.
La situación fue detectada por tripulantes de un Elemento de Operaciones Fluviales durante un puesto de control rutinario. Al escuchar los llamados de auxilio, los uniformados actuaron de inmediato, desplegando una operación de asistencia humanitaria bajo condiciones de difícil acceso y con escasos medios en esta zona selvática.
Tras verificar el estado de salud de los 44 ocupantes, los efectivos del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 50 remolcaron la embarcación hasta el muelle principal de San Felipe, garantizando que todos los pasajeros llegaran sanos y salvos.
Este rescate no solo evitó una tragedia en uno de los ríos más extensos y complejos del país, sino que también evidencia el papel fundamental de la Armada en la protección de comunidades vulnerables, especialmente en zonas apartadas donde el Estado muchas veces solo está presente a través de sus Fuerzas Militares.
La Fuerza Naval de la Orinoquía reiteró su compromiso con la seguridad y el bienestar de las comunidades indígenas en los ríos fronterizos, así como con la defensa de la soberanía en esta estratégica región del oriente colombiano.
«Cada vida cuenta. Nuestra misión es protegerlas, incluso en los rincones más olvidados del país», declaró un vocero oficial de la Armada tras el exitoso operativo.



