“Por estas calles la compasión ya no aparece y la piedad hace rato que se fue de viaje”, dice una vieja canción del venezolano Yordano, cuya letra sigue teniendo vigencia en nuestros municipios del departamento de Sucre. Basta caminar por sus calles agrietadas y llenas de huecos para comprobarlo. En eso se parecen Sincelejo y Tolú.
El caso de Sincelejo es tan particular que un candidato a la Alcaldía ganó las elecciones prometiendo hacer cien calles. Con esa sola propuesta resultó elegido. Prometió construir el par vial de San Carlos, pero no pudo cumplir y optó por hacer un ramal semiparalelo. Arregló la calle de Florencia, pero dejó mochas la avenida Argelia y muchas otras vías. Sin embargo, como estamos en Sincelejo, y él es bien parecido y buena gente, muchos consideran que fue un buen alcalde.
Andrés Gómez terminó los tramos de calles que había dejado Jacobo, pero luego se enredó en varios pleitos que no lo dejaron gobernar. Pasaba viajando a Bogotá mientras el problema de los mercaditos —un escándalo de corrupción— se hacía cada vez más grande. El tiempo fue pasando y, cuando miró el almanaque, ya su gobierno era cosa del pasado.
“Por estas calles la compasión ya no aparece y la piedad hace rato que se fue de moda.” En Sincelejo se necesita mucha compasión y que la piedad no pase de moda, para ayudar al alcalde Yahir Acuña a tapar los huecos de esta tierra nuestra que necesita mucho más que pavimento.
El arreglo de las calles puede financiarse con recursos propios de los municipios, además de otras fuentes externas como transferencias nacionales y regalías. Sin embargo, el proceso de desarrollo de Sincelejo avanza tan lento que, a veces, parece detenido en el tiempo.
En cuanto a Tolú, solo la Gobernación, por iniciativa de su mandataria, ha mostrado conciencia sobre la importancia de este territorio para atraer más turismo y competir con Coveñas. El turismo ya superó al café y al carbón como fuente de divisas en el primer trimestre de este año, y el Golfo de Morrosquillo es clave para aprovechar ese auge.
España está convencida de que este año batirá su récord histórico de visitantes, con 98 millones de turistas que inyectarán 135.800 millones de euros a su economía, generando 3,24 millones de empleos entre abril y junio, antes del inicio de la temporada alta.
Mientras tanto, por las calles de Tolú no aparecen dolientes. El camino hacia El Francés —una de las playas más bellas del puerto— fue bloqueado por un grupo de personas que atravesaron árboles y ramas, impidiendo el paso. Un grupo de turistas que iba a un centro de recreación en esa zona tuvo que regresar y partir hacia Cartagena.
Hay mucho por hacer en Tolú y en todo el Golfo de Morrosquillo para que el turismo tenga más arraigo en el territorio y para capacitar a los trabajadores, de modo que presten un mejor servicio a quienes vienen del interior del país a disfrutar del paisaje: el mar, las ciénagas, los manglares y las aves marinas.
“Por estas calles la compasión ya no aparece y la piedad hace rato que se fue de moda.” Tenemos que cambiar de actitud, cuidar nuestro territorio y abonarlo para que la piedad no se vaya de viaje.



