La Fiscalía General de la Nación confirmó este viernes 12 de septiembre que Sandra Tatiana Mosquera Mosquera, de 34 años, fue judicializada como presunta responsable de una cadena de crímenes que estremecen a los departamentos de Risaralda y Caldas: el asesinato de al menos tres de sus parejas sentimentales y un ataque violento contra su propio hermano.
Mosquera fue presentada ante un juez de control de garantías por el homicidio de una de sus parejas, ocurrido el 21 de abril de 2024 en Anserma (Caldas). Según la investigación, ese día la víctima salió de un billar y se dirigió a la residencia de la procesada. Días más tarde, partes de su cuerpo fueron halladas en distintos puntos: en el sector El Tulfor y en una alcantarilla del puente Lázaro, en zona rural del municipio.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses concluyó que el hombre fue sometido a golpes y múltiples heridas con arma cortopunzante que le causaron la muerte. Posteriormente, el cuerpo habría sido desmembrado y trasladado en dos maletas fuera de la vivienda de Mosquera. Además, la Fiscalía estableció que la mujer se apoderó de la motocicleta de la víctima, la cual vendió por una mínima cuantía.
Por estos hechos, un fiscal seccional imputó a Mosquera Mosquera los delitos de homicidio agravado y hurto calificado agravado, cargos que no fueron aceptados. El juez ordenó que cumpliera medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza la investigación.
El proceso también incluye el análisis de otros dos homicidios ocurridos en Pereira y Santuario (Risaralda), en los que la procesada estaría implicada bajo circunstancias similares. A esto se suma la investigación por las lesiones causadas a su hermano, a quien habría atacado con un arma cortopunzante en hechos anteriores.
Las autoridades buscan establecer la responsabilidad de Mosquera en la totalidad de los casos y determinar si existen otras víctimas relacionadas con su actuar.
La presunta trayectoria criminal de Sandra Tatiana Mosquera ha generado conmoción, no solo por el número de víctimas, sino por la sevicia y la aparente frialdad con la que, según la Fiscalía, habría planeado y ejecutado los crímenes.
El caso sigue bajo investigación, mientras las autoridades revisan posibles conexiones con otros hechos violentos ocurridos en el Eje Cafetero.



