Un sismo de magnitud 6,1 se registró la tarde del miércoles 24 de septiembre en el occidente de Venezuela, generando preocupación en varias regiones del país vecino y siendo percibido con claridad en diversas ciudades del norte de Colombia, incluyendo Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro del movimiento telúrico se localizó en Mene Grande, estado Zulia (Venezuela), y ocurrió a las 5:21 p. m. con una profundidad superficial menor a 30 kilómetros. Este tipo de sismos se perciben con mayor intensidad en las zonas cercanas debido a su escasa profundidad.
Tras el evento, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) aclaró que no existe riesgo de tsunami para la costa Caribe colombiana. Aunque el temblor tuvo una profundidad superficial estimada en 10 kilómetros, las condiciones geológicas no cumplen con los criterios necesarios para generar un tsunami en el mar Caribe.
“No existe riesgo de tsunami para las costas colombianas. El sismo no cumple con las características que podrían desencadenar este tipo de fenómenos”, indicó la entidad en un comunicado oficial.
La información brindó tranquilidad a miles de ciudadanos que reportaron el temblor desde distintos sectores del litoral colombiano.
El sismo principal fue seguido por al menos 19 réplicas en territorio venezolano, entre ellas una de magnitud 4,5 registrada a las 11:06 p.m.. Los expertos advirtieron que podrían ocurrir nuevos movimientos en las próximas horas.
Además, el evento sísmico se percibió en varias localidades cercanas al epicentro, como San Timoteo, Bachaquero y Tía Juana. En Colombia, el movimiento fue especialmente notable en la región norte, donde su carácter superficial intensificó la percepción del temblor.



