En las ultimas horas el concejal Armando Córdoba Julio lanzó una dura crítica al Secretario del Interior de Cartagena de Indias, Bruno Hernández, acusándolo de revictimizar a una mujer víctima de violencia de género.
Córdoba Julio, afirmó que el funcionario usó el dolor y la tragedia de la mujer como una herramienta de marketing político. «Rechazo toda forma de violencia contra la mujer y también rechazo la revictimización y el aprovechamiento por parte de un funcionario distrital», sentenció el concejal.
El político considera que la violencia de género es un tema que exige ser abordado con seriedad, honestidad y respeto, y no como una oportunidad para ganar seguidores en redes sociales. Con esta declaración, Córdoba Julio subraya la hipocresía que, según él, existe en la administración distrital: mientras por un lado se condena públicamente la violencia, por el otro se capitaliza el sufrimiento de las víctimas para beneficio personal.
El concejal acusó a Hernández de oportunismo político, denunciando que el funcionario está utilizando la crisis de seguridad y los casos de violencia de género para proyectar su imagen en redes sociales, en lugar de presentar soluciones reales a la ciudadanía.
Córdoba no se anduvo con rodeos y señaló que el secretario actúa como juez y fiscal a la vez, abusando de su poder. Para el concejal, el funcionario se ha convertido en una figura mediática que capitaliza la indignación de la gente por casos como el reciente video viral de una agresión contra una mujer.
El concejal fue enfático al decir que el secretario solo hace «gritos» en redes sociales para ganar «más adeptos», y no demuestra el mismo ímpetu para enfrentar la ola de crímenes que azota la ciudad. “Yo quisiera ver al secretario del Interior con esa misma furia con la que lo vimos en los videos, pero debatiendo las políticas para frenar esa ola de matanzas en Cartagena”, expresó Córdoba Julio al tiempo señaló que hay abuso de autoridad en la actitud del funcionario.
Con esta fuerte denuncia, el concejal exige que el debate se traslade de las redes sociales a las mesas de trabajo, donde se puedan construir estrategias que verdaderamente protejan a los cartageneros.



