En una ofensiva decisiva contra el crimen organizado en el Pacífico colombiano, la Armada de Colombia, en coordinación con el GAULA de la Policía Nacional, asestó un fuerte golpe a las estructuras armadas ilegales que delinquen en Buenaventura, logrando la captura de un presunto cabecilla criminal y la incautación de abundante material de guerra, explosivos y medicamentos hospitalarios.
Durante una operación desarrollada en la comuna 10 del Distrito Especial de Buenaventura, tropas del GAULA Militar hicieron efectiva una orden de captura vigente, expedida por la Fiscalía 53 Seccional, contra un individuo conocido con el alias de “Pitbull”, señalado de ser cabecilla de zona y líder del Grupo Delictivo Común Organizado (GDCO) “Los Chiquillos”.
De acuerdo con información de Inteligencia Naval, el capturado sería el encargado de coordinar actividades criminales como microtráfico de estupefacientes, extorsiones a comerciantes, desapariciones forzadas, homicidios selectivos y labores de inteligencia criminal contra la Fuerza Pública, delitos que venían afectando gravemente la seguridad y la convivencia ciudadana en el municipio.
De manera paralela, unidades del Batallón de Infantería de Marina No. 21, junto con personal del Grupo de Investigación Judicial (GRUIJ) de la Policía Nacional, adelantaron una diligencia de allanamiento en un inmueble ubicado en el corregimiento La Esperanza, zona rural de Buenaventura.
En el lugar fue incautada una pistola, dos artefactos explosivos improvisados, proveedores, 758 cartuchos de diferentes calibres, así como material de intendencia alusivo a las disidencias de las FARC, prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares, equipos de comunicaciones y más de 8.000 medicamentos hospitalarios, que presuntamente iban a ser utilizados para la realización de intervenciones quirúrgicas clandestinas.
Según las autoridades, este material pertenecería al Grupo Armado Organizado residual (GAO-r) “Jaime Martínez”, estructura ilegal con presencia en la región, responsable de múltiples acciones criminales contra la Fuerza Pública y la población civil, generando temor e inestabilidad en las comunidades.
El capturado, junto con el material incautado, fue dejado a disposición de las autoridades judiciales competentes, que le impusieron medida de aseguramiento intramural, mientras avanzan los procesos judiciales correspondientes.



