Durante más de cuatro décadas, la calle 37 del sector Las Américas, en el barrio Olaya Herrera —Localidad de la Virgen y Turística— fue la evidencia viva del abandono estatal. En verano, el polvo invadía los hogares; en invierno, el barro condenaba a la comunidad al aislamiento, al riesgo y a la resignación. Hoy, esa historia quedó atrás.
Lo que durante 45 años fue una vía intransitable, hoy es una calle de concreto que dignificó la vida de más de 90 familias. Una obra que, aunque modesta en extensión, es inmensa en significado: el Estado llegó donde nunca había llegado, gracias a la gestión del gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí.

La visita del gobernador no fue un acto protocolario ni distante. Fue una verdadera fiesta comunitaria. Aplausos, abrazos, música de papayera y emoción genuina marcaron la jornada. Vecinos que crecieron esquivando charcos y piedras recorrieron con orgullo una calle pavimentada que simboliza el fin de una espera histórica.
No fue solo la inauguración de una obra; fue el cierre de una deuda social acumulada durante generaciones. Para muchos habitantes, fue la primera vez que una administración no solo prometía, sino que cumplía.
“Estas obras me llenan el alma y hacen que el corazón se me acelere. Ver la alegría de la gente es lo que le da sentido a todo. Este año tendremos un gran plan de entregas que van a poner a Bolívar en un pedestal”, expresó el gobernador Yamil Arana, mientras caminaba la vía acompañado de niños, adultos mayores y líderes comunitarios.

La pavimentación va mucho más allá de mejorar la movilidad. Representa seguridad, salud, inclusión y calidad de vida para una comunidad históricamente marginada.
La obra cuenta con:
- 130 metros de longitud
- 4,30 metros de ancho
- 18 centímetros de espesor en concreto rígido
- 260 metros lineales de andenes y bordillos
- Reconstrucción de registros de aguas negras, en articulación con Acuacar
Gracias a las denominadas “ñapas del Compi”, el concreto sobrante permitió ampliar la intervención en tramos no contemplados inicialmente, beneficiando a más familias y reforzando el impacto social del proyecto. Hoy, cerca de 500 personas, especialmente niños y adultos mayores, transitan con seguridad por una vía que antes representaba un riesgo permanente.
La pavimentación tuvo una inversión total de $190.485.808, de los cuales la Gobernación de Bolívar aportó $167.302.571, mientras que la comunidad contribuyó con $22.883.237. Un modelo de corresponsabilidad que refleja el enfoque de esta administración: gobernar con la gente, no desde la distancia, y construir obras que la comunidad valora, protege y siente como propias.
Las voces de los habitantes resumen mejor que cualquier cifra el alcance de esta transformación.
- Amira Vega, residente del sector, lo expresa con gratitud: “Antes esto era puro barro y hoy, gracias a Dios y al gobernador, ya tenemos pavimento. Todos hemos sido beneficiados”.
- Belki Martínez, presidenta de la Junta de Acción Comunal, es contundente: “Este es el primer pavimento en nuestro sector. Esperamos 45 años por esta obra. Hoy nos sentimos escuchados”.
- Ketty Mercado, habitante desde su niñez, recuerda: “Tocaba salir con bolsas en los pies para ir al colegio o al trabajo. Cuando el caño se crecía, hubo accidentes. Hoy eso cambió”.
La pavimentación de la calle 37 en Las Américas resume el sello de gobierno de Yamil Arana: cercanía, presencia territorial y resultados concretos. No son obras diseñadas en escritorios; son soluciones construidas con la comunidad y para la comunidad.



