En un escenario político marcado por la desconfianza ciudadana y el desgaste de las estructuras tradicionales, emerge una figura atípica en la contienda electoral por la Cámara de Representantes en el departamento de Sucre: el Sargento Mayor (r) del Cuerpo de Infantería de Marina Robert Galvis Vargas, avalado por el partido Oxígeno. Su aspiración no nace de los salones del poder, sino de más de dos décadas de servicio en los territorios más golpeados por el conflicto armado.
Galvis Vargas representa un perfil político poco común: el de un veterano de la Fuerza Pública que decide trasladar su experiencia en seguridad, liderazgo y disciplina al debate legislativo. Con más de veinte años en filas de la Infantería de Marina, recorrió la Colombia profunda, operó en zonas rurales estratégicas y fue protagonista de operaciones en los Montes de María, donde enfrentó a los extintos frentes 35 y 37 de las FARC, en una región históricamente afectada por la violencia en Sucre y Bolívar.
Hijo de padres santandereanos y antioqueños, criado en Antioquia, ingresó a la institución a los 19 años en la base de entrenamiento de Coveñas. Su carrera militar culminó con el máximo grado de los suboficiales, el de Sargento Mayor, consolidando un perfil de mando, rectitud y vocación de servicio que hoy busca proyectar en la arena política.
Tras su retiro, lejos de aislarse, Galvis decidió establecerse en Ovejas (Sucre), donde reconstruyó su vida familiar y se integró a la dinámica social y productiva del municipio mediante labores agrícolas. Desde allí fortaleció un liderazgo comunitario que le permitió ganar reconocimiento ciudadano, al punto de competir en las pasadas elecciones locales como candidato a la Alcaldía, logrando una votación significativa sin maquinaria política, apoyado exclusivamente en el voto de opinión.
Su salto a la política nacional se da en un momento clave para Sucre y el país, donde temas como seguridad, transparencia, derechos de los veteranos, desarrollo rural y fortalecimiento institucional ocupan un lugar central en la agenda pública. Desde el Partido Oxígeno, Galvis Vargas plantea una narrativa política basada en la seguridad con enfoque humano, la lucha frontal contra la corrupción y la representación de sectores históricamente marginados del poder, como los reservistas, campesinos y comunidades rurales.
Más que una candidatura, su aspiración se configura como un mensaje político: la posibilidad de que la experiencia del conflicto, la disciplina militar y el liderazgo social se conviertan en políticas públicas limpias y efectivas desde el Congreso de la República.
Robert Galvis Vargas no se presenta como un político tradicional, sino como un ciudadano que nunca dejó de servir. Su nombre comienza a posicionarse en el tablero político sucreño como una alternativa que interpela al establecimiento y conecta con una ciudadanía cansada de promesas incumplidas. En próximas entregas se darán a conocer sus propuestas legislativas y la hoja de ruta de quien busca dar el salto definitivo de las trincheras al Congreso.





