En un golpe demoledor contra el narcotráfico transnacional, la Armada de Colombia interceptó y neutralizó el envío de aproximadamente dos toneladas de clorhidrato de cocaína que eran transportadas en un buque mercante con destino al puerto de Algeciras, España, frustrando una operación criminal de gran escala en aguas del Caribe colombiano.
La acción militar se ejecutó en la mañana de este lunes, a más de 60 millas náuticas al norte de Santa Marta, mediante una operación conjunta de alta precisión con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que evidenció la capacidad del Estado para ejercer control efectivo sobre las rutas marítimas estratégicas utilizadas por las redes del narcotráfico internacional.
Durante más de 18 horas continuas, unidades especializadas mantuvieron un cerco operacional sostenido, luego de que Inteligencia Naval detectara la contaminación de un buque mercante que había zarpado desde Cartagena, Bolívar, rumbo a Europa, utilizado por organizaciones criminales como plataforma logística para el tráfico de estupefacientes.
De forma inmediata se activaron los protocolos de seguridad para proteger a la tripulación, confirmando que la embarcación había sido instrumentalizada por el crimen organizado, mientras se desplegaba un dispositivo aire–mar que permitió el seguimiento en tiempo real y el abordaje controlado del navío en alta mar.
Con apoyo aéreo del Comando Aéreo de Combate No. 3 y la intervención directa de una Unidad de Reacción Rápida de la Estación de Guardacostas de Santa Marta, las autoridades inspeccionaron el buque de alto bordo y localizaron 81 bultos ocultos en uno de sus contenedores, pertenecientes a una estructura criminal transnacional dedicada al envío de cocaína hacia el continente europeo.
El alijo fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad hasta el muelle de la Estación de Guardacostas de Santa Marta y dejado a disposición de la Unidad Básica de Investigación Criminal Regional Antinarcóticos No. 8 de la Policía Nacional, donde la Prueba de Identificación Preliminar Homologada confirmó que se trataba de cerca de dos toneladas de clorhidrato de cocaína.
El cargamento incautado, avaluado en aproximadamente 200 millones de dólares en el mercado ilegal europeo, representa un golpe directo a las finanzas de las organizaciones narcotraficantes y se consolida como la mayor incautación registrada en los primeros días del año en el Caribe colombiano, enviando un mensaje contundente de autoridad, control marítimo y determinación del Estado colombiano en la lucha frontal contra el narcotráfico internacional.



