En una ofensiva contundente contra las economías ilegales que operan en el Pacífico colombiano, la Fuerza Pública ubicó y destruyó cinco laboratorios clandestinos dedicados a la producción de pasta base de coca en zona rural de este municipio, asestando un duro golpe a las finanzas del Grupo Armado Organizado “Clan del Golfo”.
La operación fue liderada por la Armada de Colombia, de manera conjunta con el Ejército Nacional y coordinada con la Policía, como parte de las acciones estratégicas desplegadas durante los primeros 25 días del año en el río Atrato, un corredor clave utilizado por las estructuras criminales para el tráfico de estupefacientes.
Tropas del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 16, adscritas a la Brigada de Infantería de Marina No. 1, hallaron más de 900 galones de pasta base de coca, 230 kilogramos de hoja de coca y al menos 160 kilos de insumos sólidos como cemento y cal. A esto se sumaron más de mil galones de insumos líquidos —entre gasolina, ACPM y amoniaco— además de prensas artesanales, canecas metálicas y plásticas, escurrideros y otros equipos utilizados en la cadena de producción del narcotráfico. Todo el material fue destruido mediante procedimientos controlados.
Información de inteligencia señala que estas infraestructuras pertenecerían a la subestructura “Carlos Vásquez” del “Clan del Golfo”, organización que encuentra en el narcotráfico su principal músculo financiero para sostener operaciones criminales en esta estratégica zona del país.
Más allá del impacto en las redes ilegales, las autoridades advirtieron sobre el severo daño ambiental que generan estos complejos: deforestación acelerada y vertimiento indiscriminado de químicos que amenazan los suelos y contaminan las fuentes hídricas, provocando afectaciones potencialmente irreversibles en los ecosistemas del río Atrato.



