En una solemne ceremonia militar presidida por el Almirante Juan Ricardo Rozo Obregón, Comandante de la Armada de Colombia, se realizó el relevo del Comando de la Fuerza Naval de la Amazonía, una de las unidades estratégicas más sensibles para la seguridad y la soberanía nacional. Tras un año de gestión, el señor Vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla entregó el mando al señor Contralmirante Alfonso Córdoba García, quien asume el liderazgo en un contexto marcado por desafíos transnacionales y dinámicas criminales complejas.
Durante su gestión en 2025, el Vicealmirante Jaimes Pinilla consolidó una dirección operacional de alto impacto, reflejada en cifras récord de incautación de cocaína y marihuana, así como en el cumplimiento del 94 % de las metas operacionales asignadas a la Fuerza Naval de la Amazonía. Bajo su liderazgo se fortaleció de manera decisiva el control fluvial, la cooperación internacional y la acción integral de la Institución en una región estratégica caracterizada por su complejidad geográfica, social y fronteriza.
Entre los hitos más relevantes se destaca la XVI versión de la Binacional Colombia–Perú, operación humanitaria que permitió llevar 60 toneladas de ayuda a comunidades fronterizas históricamente vulnerables; el desarrollo del ejercicio trinacional BRACOLPER, junto a las Armadas de Brasil y Perú; y la campaña “Navegando al Corazón del Guaviare”, mediante la cual se brindó atención médica especializada a poblaciones ribereñas de los departamentos del Meta y Guaviare.

A estos logros se sumó la realización del Primer Seminario de Delitos Transnacionales y su Impacto en la Amazonía, en articulación con el proyecto SEACOP de la Unión Europea, escenario académico y estratégico para analizar las amenazas que afectan la región y su repercusión global.
La gestión saliente también estuvo marcada por el fortalecimiento del relacionamiento con las marinas de Ecuador, Perú y Brasil, teniendo como eje el Centro de Fusión de la Amazonía, plataforma clave para el intercambio de inteligencia naval y el planeamiento de operaciones conjuntas en la frontera. Este esfuerzo contribuyó de manera directa a la seguridad, estabilidad y confianza de los habitantes de la región.
El balance institucional incluyó, además, la reunión tripartita de los Comandantes Generales de las Fuerzas Militares de Colombia, Ecuador y Perú, la construcción del Derrotero Fluvial de la Flotilla Fluvial de la Amazonía, el fortalecimiento de los procesos de capacitación para tripulantes fluviales, así como actos solemnes para honrar la memoria de los héroes caídos en cumplimiento del deber, reafirmando un legado de sacrificio y amor por Colombia.
En el ámbito cultural e histórico, se destacó el lanzamiento del libro institucional “El río y sus ecos: narrativas de los pobladores y la Armada Nacional en el Amazonas Colombiano”, una obra que recoge la relación entre la Fuerza Pública y las comunidades ribereñas desde una perspectiva humana y territorial.
Al asumir el Comando, el Contralmirante Alfonso Córdoba García señaló que su gestión para 2026 estará orientada a preservar y fortalecer la capacidad operacional de la Fuerza Naval de la Amazonía frente a un entorno dinámico, impactado por economías ilícitas, delitos ambientales transnacionales y la acción de actores armados no convencionales.
El nuevo Comandante enfatizó que el control fluvial seguirá siendo el eje central de las operaciones, con una presencia permanente e integrada en los ríos, el fortalecimiento de la logística y el alistamiento de las unidades, así como una relación cercana y sostenida con las comunidades, entendida como factor clave para la efectividad, la seguridad y el cumplimiento de la misión constitucional.
Con este relevo de mando, la Armada de Colombia ratifica la continuidad de su compromiso con la defensa de la soberanía, la protección de la vida y la seguridad fluvial en la región amazónica. Bajo el liderazgo del Contralmirante Alfonso Córdoba García, la Fuerza Naval de la Amazonía continuará desarrollando operaciones sostenidas y articuladas para enfrentar las amenazas, proteger el entorno estratégico y garantizar tranquilidad a las comunidades del sur del país.



