En una decisión estratégica que redefine la capacidad de reacción del país frente a amenazas y emergencias en sus ríos y costas, la Armada de Colombia y la Federación Nacional de Departamentos firmaron en Cartagena un convenio clave para la construcción de una embarcación especializada tipo “Apóstol”, diseñada para operaciones de interdicción, rescate y control fluvial y marítimo.
El acuerdo fue oficializado en la Base Naval ARC Bolívar y marca un punto de inflexión en la modernización de la infraestructura marítima nacional. La nueva unidad será construida por la COTECMAR, con una inversión superior a los nueve mil millones de pesos colombianos, consolidando además la capacidad industrial y tecnológica del país en el sector naval.
La embarcación tipo “Apóstol” será una plataforma de alta velocidad —con capacidad superior a 40 nudos— orientada a fortalecer la lucha contra el contrabando en cuerpos hídricos y reforzar las operaciones de vigilancia y control en zonas estratégicas del territorio nacional.
El proyecto se desarrollará bajo un esquema de coproducción con la empresa estadounidense SAFE Boats International, especializada en lanchas de aluminio de alto rendimiento para operaciones militares, policiales y de rescate. Este modelo permitirá incorporar estándares internacionales de desempeño, seguridad y resistencia estructural. El plazo estimado de construcción es de 20 meses.
La unidad contará con las siguientes características:
- Eslora: 12,50 metros
- Manga: 3,70 metros
- Calado: 0,66 metros
- Capacidad: 6 tripulantes
- Velocidad: Más de 40 nudos
Su diseño permitirá operaciones diurnas y nocturnas, maniobrabilidad en condiciones climáticas variables y despliegue rápido en escenarios de emergencia.
- Impacto estratégico: seguridad, rentas y soberanía
Más allá de su capacidad técnica, la embarcación representa un instrumento clave para:
- Combatir el contrabando y el crimen organizado en corredores fluviales.
- Proteger las rentas departamentales afectadas por economías ilícitas.
- Ejecutar misiones de búsqueda y rescate.
- Salvaguardar activos estratégicos de la Nación.
- Reforzar la soberanía en zonas costeras y ribereñas.
Durante el acto protocolario, presidido por el comandante de la Armada, se destacó que este convenio refleja una articulación institucional sin precedentes entre el nivel nacional y los departamentos para enfrentar amenazas en entornos acuáticos.
Con este proyecto, Colombia no solo fortalece su capacidad operativa inmediata, sino que consolida su apuesta por la industria naval propia, la cooperación internacional y la gestión integral del riesgo, enviando un mensaje contundente: el control del territorio marítimo y fluvial es prioridad estratégica del Estado.



