Más de 11 millones de metros cuadrados fueron detectados en la ciudad. El proyecto es financiado por Minciencias y ejecutado por la Universidad de Cartagena.
Cartagena se convirtió en la primera ciudad de América en contar con un mapa de alta precisión que identifica cubiertas de asbesto-cemento mediante tecnología hiperespectral, un avance científico que marca un hito en la gestión del riesgo sanitario y ambiental en Colombia.
El resultado hace parte del proyecto “Formulación de una estrategia integral para reducir el impacto en la salud pública y ambiental por la presencia de asbesto en el territorio del Departamento de Bolívar”, liderado por la Universidad de Cartagena y financiado por Minciencias a través del Sistema General de Regalías (SGR), en alianza con la Fundación Colombia Libre de Asbesto.
El equipo investigador, encabezado por el profesor Manuel Saba, logró identificar más de 11 millones de metros cuadrados de cubiertas de asbesto-cemento en Cartagena, una extensión equivalente a más de 1.300 canchas de fútbol.
El estudio evidenció que la presencia de este material se distribuye de manera uniforme en distintos sectores de la ciudad, sin distinción de estrato socioeconómico, lo que confirma que se trata de un problema transversal de salud pública y gestión ambiental. Aunque la Ley 1968 de 2019 —conocida como Ley Ana Cecilia Niño— prohibió el uso del asbesto en Colombia, el material instalado durante décadas anteriores continúa representando un riesgo latente.
- Tecnología de alta precisión
El proyecto desarrolló una metodología innovadora basada en imágenes hiperespectrales obtenidas mediante sobrevuelos aéreos, con una resolución de hasta 80 centímetros. Esta tecnología permite identificar la “firma espectral” de los materiales, diferenciando con alta exactitud las cubiertas de asbesto-cemento del resto de superficies urbanas. De acuerdo con los investigadores, el mapa alcanza una precisión cercana al 100%, convirtiéndose en una herramienta técnica clave para planificar procesos de remoción segura y priorizar intervenciones.
No obstante, el panorama normativo representa un reto. La Ley 1968 otorgó un plazo de cinco años —que venció en julio de 2024— para que los ministerios de Ambiente, Salud, Minas y Trabajo reglamentaran la remoción y disposición final del material. A la fecha, no existen lineamientos técnicos nacionales definitivos.
- Alternativas de mitigación
El estudio plantea que, si bien la remoción total es una solución efectiva, implica altos costos logísticos y técnicos. Por ello, se contemplan alternativas como el confinamiento y encapsulamiento, que consisten en aplicar recubrimientos especializados para sellar las fibras y evitar su liberación al ambiente.
Cualquier intervención, advierten los expertos, debe ser ejecutada por empresas autorizadas y bajo planes aprobados por las autoridades competentes, debido al carácter altamente peligroso del material. Además del impacto sanitario, el proyecto identifica oportunidades económicas asociadas a la creación de empresas especializadas en la gestión y disposición segura de residuos con asbesto.
- Formación médica especializada
El componente de salud incluyó en junio de 2024 una capacitación intensiva para 24 médicos, dirigida por expertos internacionales en enfermedades relacionadas con el asbesto. Durante una semana, los profesionales fortalecieron sus capacidades en diagnóstico y lectura especializada.
Este proceso busca consolidar en Cartagena un centro de excelencia en atención de patologías asociadas al asbesto, mejorando la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta institucional.
- Lanzamiento de documental
En el marco de la presentación oficial de los resultados, también se realizará el estreno del documental “Expuestos: bajo techos de asbesto”, producido por Udecetvé, la productora audiovisual de la Universidad de Cartagena.
La proyección se llevará a cabo el miércoles 25 de febrero a las 10:00 a.m. en el Salón Cruz Pombo, en el campus Piedra de Bolívar. El evento contará con la participación de estudiantes, docentes, medios de comunicación y el equipo investigador, quienes dialogarán sobre los hallazgos y su impacto en la toma de decisiones públicas.
Con la generación del primer mapa hiperespectral de cubiertas de asbesto-cemento en América y la articulación entre ingeniería, salud pública y gestión territorial, Cartagena se posiciona como referente nacional y regional en el abordaje técnico y sanitario del asbesto.
La conclusión del equipo investigador es clara: contar con información precisa es el primer paso para tomar decisiones responsables. La evidencia ya está disponible; ahora el reto es avanzar en la articulación institucional que permita proteger la salud pública y garantizar un manejo seguro y progresivo del material.



