El sistema de medios públicos de Colombia, conocido en las últimas dos décadas como RTVC, anunció oficialmente el regreso a su denominación histórica: INRAVISIÓN, un nombre profundamente arraigado en la memoria colectiva del país.
- Un retorno con carga histórica y simbólica
Durante más de 40 años (1963–2004), Inravisión fue la columna vertebral de la radio y la televisión pública en Colombia. Su legado incluye:
- Consolidación de Radio Nacional de Colombia como referente cultural.
- Producción de contenidos educativos, culturales e informativos.
- Un modelo de comunicación enfocado en el interés general.
Su liquidación en 2004 marcó un punto de inflexión, generando debates sobre el futuro de los medios públicos y dejando importantes consecuencias laborales.
¿Por qué volver a INRAVISIÓN? El cambio de nombre no es solo estético. Responde a una estrategia institucional que busca:
- Reivindicar la memoria histórica de los medios públicos.
- Fortalecer la producción de contenidos de interés general.
- Ampliar la participación ciudadana.
- Garantizar acceso a información de calidad.
En los últimos años, RTVC ha venido renovando su programación para acercarse más a la ciudadanía, lo que hace coherente retomar una marca con fuerte reconocimiento nacional.
La decisión fue adoptada por la Asamblea de Accionistas y formalizada ante la Cámara de Comercio. La entidad pasa a denominarse:
INRAVISIÓN – Sistema de Medios Públicos del Estado Colombiano S.A.S.
Pese al cambio de nombre:
- Se mantiene su naturaleza jurídica como sociedad entre entidades públicas.
- Sigue vinculada al Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
- Continúa operando como una sociedad por acciones simplificada (S.A.S.).
El gerente Hollman Morris destacó que esta decisión representa: Un hito en la defensa de la comunicación pública, reafirmando que la televisión pública no se privatiza, sino que se fortalece y se pone al servicio de la ciudadanía.
- Lo que significa para Colombia
El regreso de INRAVISIÓN simboliza:
- Un reencuentro con la historia de los medios públicos.
- Un reconocimiento a generaciones de trabajadores del sector.
- Un paso hacia una televisión y radio más inclusivas, independientes y participativas.



