Un acto de memoria que recordó el valor, el sacrificio y la vida de quienes sirvieron a Colombia. En medio de un ambiente de profundo respeto y solemnidad, el departamento de Caldas se unió para honrar la memoria de uniformados que entregaron su vida en medio del conflicto armado colombiano, en una ceremonia cargada de simbolismo realizada en la ciudad de Manizales.
La sede multicampus de la Escuela de Carabineros “Alejandro Gutiérrez”, ubicada en la capital caldense, fue el escenario de este acto conmemorativo desarrollado en el marco del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas, una fecha que invita al país a recordar, reflexionar y reafirmar el compromiso con la paz y la dignidad de las víctimas.
La jornada inició con una emotiva ofrenda floral que marcó uno de los momentos más significativos del evento. Posteriormente, se guardó un minuto de silencio que permitió a los asistentes rendir un homenaje sincero y profundo a quienes perdieron la vida en medio de la violencia que durante décadas afectó a Colombia. Durante la ceremonia se realizó un reconocimiento especial a tres uniformados de la Policía Nacional que fueron víctimas del conflicto armado, resaltando su entrega, disciplina y compromiso con la seguridad del país. Este tipo de actos no solo buscan recordar nombres o fechas, sino mantener viva la memoria colectiva de quienes dedicaron su vida al servicio de la comunidad.

La ceremonia fue presidida por el coronel Alex Durán Santos, comandante del Departamento de Policía Caldas; el teniente coronel Diego Armando Villar Cuéllar, director de la sede multicampus Escuela Alejandro Gutiérrez; y el teniente coronel Omar Fernando Pinzón Ávila, en representación de la Policía Metropolitana de Manizales. Su presencia simbolizó el respaldo institucional a las víctimas y a sus familias, reafirmando que la memoria es una herramienta fundamental para construir un futuro diferente.
Recordar para no repetir: el mensaje central del homenaje | Durante la jornada se destacó la importancia de esta fecha como un espacio necesario para escuchar las historias de miles de víctimas que han sufrido las consecuencias del conflicto armado en Colombia. Más allá del recuerdo del dolor, el evento se convirtió en un mensaje de esperanza y dignidad para quienes han tenido que reconstruir sus vidas después de la violencia.
El reconocimiento a las víctimas no solo honra su memoria, sino que también fortalece el compromiso de las instituciones y la sociedad con la verdad, la justicia y la reparación.
Desde la Policía Nacional se reiteró el compromiso con la memoria histórica y con el respeto a las víctimas del conflicto armado, destacando que este tipo de ceremonias fortalecen la reconciliación y promueven la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
El homenaje realizado en Caldas no solo exaltó la memoria de los uniformados caídos, sino que también reafirmó el deber institucional y social de seguir construyendo un país en paz. Porque recordar es un acto de dignidad, y honrar a quienes dieron su vida por Colombia es una responsabilidad que trasciende generaciones.



