En la zona indígena Zenú (Sucre-Córdoba) comenzaron a aplicar sus normas antiguas a los miembros de la etnia que infrinjan las medidas adoptadas por el gobierno nacional para frenar la propagación del Coronavirus en esa zona del territorio.
En la zona está prohibido entrar o salir del resguardo mientras dura la cuarentena y para ello instalaron varios puestos de vigilancias en los caminos.
Uno de los castigos consiste en colocar los pies del infractor en un cepo expuesto al público por varias horas y hasta días, también castigan obligando al acusado a realizar trabajos tales como, arreglo de vías, limpieza de cultivos o echar agua de las lagunas a determinada vivienda.
De momento diez personas han pasado por el cepo tras violar las medidas implementadas por el Gobierno Nacional.
La guardia indígena, un organismo de defensa de los derechos, el territorio y la autonomía de las comunidades étnicas, se organizó desde La Guajira hasta el Amazonas para impedir el ingreso de personas ajenas a las poblaciones como turistas, visitantes de instituciones privadas, delegados de ONG o cooperantes internacionales.



