Una investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación permitió la captura de Andrés Felipe Arango Ríos, señalado como presunto cabecilla de una banda delincuencial que atemorizada en Caldas y Tolima.
Según la investigación adelantada desde 2019, el capturado conocido con el alias de “Comandante» «Danilo» o «Jerson” estuvo recluido en la cárcel de Cómbita de Boyacá, por el delito de extorsión en otro proceso. Se evidenció que desde allí habría continuado con las llamadas extorsivas, así como al mando de la organización.
Actualmente tenia detención domiciliaria pero no la cumplía. El 15 de febrero último, fue capturado en el barrio Las Gaviotas de Ibagué (Tolima).
Un fiscal especializado ante el Gaula le imputó los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, extorsión agravada en concurso homogéneo; fabricación, tráfico o porte de armas de fuego, y abigeato. El hombre no se allanó a los cargos pero fue enviado a la cárcel.
El ente acusador cuenta con varias pruebas, entre ellas, interceptaciones telefónicas que evidenciarían las llamadas amenazantes que el hoy procesado al parecer les hacía a las víctimas, identificándose como integrante del frente Bolcheviques del ELN.
El capturado de acuerdo con el fiscal del caso, habría ordenado el homicidio del ex concejal de Herveo, Tolima, Ovidio de Jesús Salazar Valencia, a quien asesinaron con disparos con arma de fuego el pasado 2 de febrero, en la vereda Damas Altas de Herveo.
El detenido presuntamente tenía bajo su mando varios hombres trabajando en las fincas de la región, lo que le permitía conocer todos los pormenores de los propietarios, detalles familiares y hasta financieros, para poder cobrar las extorsiones. Estas personas serían las intermediarias de las amenazas.
De esta manera, vendría cobrando entre 1 y 30 millones de pesos anualmente a los afectados, a quienes aparentemente intimidaba a través de llamadas y visitas para que cumplieran con los pagos, pues de no hacerlo, los amenazaba con hurtarles el ganado.
Se conoció que a una de las víctimas le hurtaron 80 cabezas de ganado, que luego fueron recuperadas por la Policía y el Ejército. En otro caso, le habrían exigido 10 millones de pesos a una persona para devolverle 10 reses.
Se conoció también que el capturado ordenó retener a 3 trabajadores de una finca porque el propietario no pagó $30 millones que le exigieron por tener plantaciones en el sitio. Ante las denuncias interpuestas, las víctimas contaron que comenzaron a recibir amenazas más fuertes y exigencias de hasta 10 millones de pesos.



