El Bitcoin y sus dinámicas de precio, son fenómenos relativamente nuevos que muy probablemente continuarán captando mucho interés y recursos, la tecnología del blockchain y los mecanismos de intercambio de valor que ofrecen las criptomonedas es mucho más sofisticado, inteligente y barato que el sistema de intercambio actual, desde mi punto de vista no experto, la coyuntura actual de tasas de interés cercanas a cero y el potencial deterioro del poder adquisitivo de las monedas Fiat, estimula el apetito por este tipo de ‘criptoactivos’.
El bitcoin no solo tiene como merito ser innovador desde todo punto de vista, sino que además ha sobrevivido durante más de 10 años y la cotización de su precio ha sido marcadamente alcista.
Dentro de la ideología del BTC (bitcoin), hay aspectos claves a destacar, se trata de un sistema descentralizado, es decir que no existe una banca central como la FED, ECB, o el Banco de Republica, con la responsabilidad de emitir la moneda o modular su poder adquisitivo en función del funcionamiento de la economía local y global.
Esta característica en particular obedece y se alimenta del descontento y la desconfianza generalizada por la banca central y sus políticas monetarias, entre ellas la impresión de dinero y el poco respaldo que este dinero tiene como activo, teniendo en cuenta que antes del acuerdo de Bretton Woods, el dinero estaba respaldado por oro, hoy en día es solo respaldado por la banca.
En Bitcoin y otras monedas alternativas, el almacenamiento de ‘valor’, como en la banca, solo es posible si cuenta con los atributos del dinero mismo, adopción, confianza, durabilidad, portabilidad, divisibilidad, uniformidad y una oferta limitada, con el matiz que para adquirir los criptoactivos primero debemos tener moneda Fiat.
Las monedas no son fáciles de valorar como activos independientes, siempre comparamos su valor o poder adquisitivo en contraste con otra moneda, por ejemplo, nuestra TRM es el cruce del Dólar Americano y el Peso Colombiano (USD/COP) es decir, cuantos pesos debemos entregar a cambio de un dólar ($3.624). El poder adquisitivo de las monedas tradicionales esta fuertemente ligado al estado de la economía emisora de dicha moneda, sus principales indicadores y subsecuentemente a los flujos de oferta-demanda y las tasas de interés.
En el caso del BTC, parece ser que el precio esta únicamente condicionado por las fluctuaciones de oferta y demanda, dinámica que apalancada en la desconfianza generalizada por el sistema bancario tradicional, parece fortalecer la demanda de esta alternativa en momentos de incertidumbre política, varios expertos sugieren que el Bitcoin, cuenta con características amplias y suficientes para ser un activo refugio como el Oro.
Además de esta condición, el Bitcoin y otras parecidas son altamente sensibles a los comentarios que los agentes económicos hacen sobre ellas, a las iniciativas de los bancos centrales por luchar contra el bitcoin o dejar que se desarrolle como instrumento de intercambio, los bancos centrales también están impulsando la digitalización de las Fiat, que a diferencia del bitcoin seguirían siendo regidas por la banca central.
Existen otros aspectos técnicos propios de cada moneda, que influyen directamente en el precio de los criptoactivos, aparentemente todos están correlacionados con el Bitcoin, que puede ser considerado como el benchmark de este tipo de monedas.
Además de todos los aspectos idiosincráticos de los criptoactivos, estos también son muy susceptibles a los comentarios de los líderes del sector privado, y de las posturas que adopten estas figuras respecto al bitcoin y su filosofía.
Como ejemplo practico y cercano, esta la compra de aproximadamente 2.5 Billones de dólares por parte de Elon Musk, esta compra tan grande de la moneda ha tenido criticas y alabanzas, pero sin duda a tenido la capacidad de despertar cierta euforia irracional respecto a las perspectivas del precio, lo que impulso al Bitcoin a llegar a su nuevos máximos históricos, alrededor de 52mil dólares por unidad, hay mucho por entender sobre el funcionamiento de la economía y el potencial disruptivo del bitcoin, pero como menciono Bill Gates al respecto, deberías invertir en Bitcoin solo si eres tan rico como Elon Musk que por cierto es el hombre mas rico del mundo.
La postura de Bill Gates es bastante radical al respecto, prácticamente está advirtiendo sobre los riesgos a invertir en los criptoactivos a precios tan elevados.
Desde mi punto de vista el mensaje de Gates es muy sensato y sensible desde el punto de vista de la heterogeneidad de tipos de inversionistas, la tolerancia al riesgo de cada uno de ellos y el acceso a capital. Sin lugar a duda, Elon Musk es una de las personas con mayor tolerancia al riesgo en el planeta, si el precio del BTC fluctúa bruscamente, a el no le afectara trágicamente en su calidad de vida, desafortunadamente solo él tiene ese perfil de inversionista, a las demás personas del planeta nos conviene ser muy cautos en ese tipo de inversiones y cualquier otra y no creer en captadores de dinero que prometan retornos de inversión exagerados.
Si usted desea invertir en criptoactivos tenga en cuenta que muy probablemente este siendo seducido a un nivel muy inconsciente por la propaganda que existe al respecto, si descarta esta posibilidad o se es consciente de ella y cuenta con la capacidad de apreciar el valor que estas alternativas incorporan, haga la tarea completa, investigue como hacer la compra de sus criptoactivos de preferencia y consérvelo, pero jamás invierta dinero cuya perdida se traduzca en un deterioro sustancial de su calidad de vida, vida crediticia o capacidad de responder a sus obligaciones y responsabilidades.
Esta recomendación es muy básica y parece obvia, sin embargo, esta demostrado por los estudiosos de la economía conductual que las personas, principalmente aquellas inexpertas en temas de inversión y mercados son muy susceptibles a los sesgos cognitivos que las expectativas infladas de rentabilidad incorporan en la arquitectura de la toma de decisiones de los individuos, así que no esta de mas invitar a profundizar en el tema y controlar cualquier impulso de inversión desproporcionado en fenómenos poco comprendidos.



