El tiempo pasa pero la historia queda, estudiar los inicios del radioteatro de 1930 a 1935 nos genera una inmensa satisfacción espiritual por el fino humor que exhalaban personajes míticos de la época como Mario Jaramillo Duque, en radio Manizales, Raúl Echeverry, (Jorgito), en la Voz de Pereira, el Tocayo Ceballo y luego Montecristo.
Mucho más tarde, ya llegando a nuestras épocas de la década del 70, los colombianos expectantes con inicios de la TV a color, pero cero Facebook, nada de wassap, Instagram, Skype, YouTube, Twitter y tantas otras aplicaciones actuales en las redes sociales, nos entreteníamos con las divertidas ocurrencias de humor de “Doña Rita y su escuelita”, trasmitidas por la Radio Nacional en las voces de Maruja Yepes como Doña Rita, Sofía Morales, como Sevelinda Parada, la de Pepa Rendón como Pepa Pipo, la de Efraín Jiménez como el bobo de la bobada, y la de Armando Osorio Herrera como el Inspector Don Nianceno el bueno, que ponían al país a reír pensando
Pasando al siglo XXI, ya no vamos a reír pensando, se trata de reír de incertidumbre, cuando sale a la luz pública en nuestra querida patria, el primer manual que tiene como objetivo poner en marcha la Red Interinstitucional de Transparencia y Anticorrupción, “RITA”, que busca sacarnos de ese deshonroso puesto 92 entre 180 países, como lo da a conocer Transparencia Internacional en los Índices de Percepción de la Corrupción (IPC) 2020, con una calificación de 39 puntos sobre 100. Paradójicamente, entre los países miembros de la OCDE, ocupamos el penúltimo puesto entre 37 países.
Para remplazar las voces de Maruja Yepes y su combo de Doña Rita, aparece en el espectro, la batuta transparente, efectiva, oportuna y veraz de la Vicepresidencia de la República, en armónica con diáfanas voces que interpretarán los otros cómicos-parlantes, como la de la Secretaría de Transparencia y de una serie de entidades de orden nacional y departamental, que tienen como objeto la de “recomendar la adopción de buenas prácticas anticorrupción, encaminadas a la prevención e institución de canales para la recepción, identificación, análisis y gestión de reportes de ciudadanos que evidencien posibles actos o riesgos de corrupción”
Para el nuevo Reality, se apoyaron en Transparencia internacional y en el libreto de más de 10 mil normas en desuso, absurdas, anacrónicas y obsoletas, a más de las innumerables ya conocidas tales como las direccionadas a la lucha contra la corrupción, las cuales nombraremos unas cuantas; Ley 1474 de 2011; (Estatuto anticorrupción) Decreto 124 de 2016 (Plan anticorrupción y de atención al ciudadano), otras en materia penal: Ley 599 de 2000 (Código Penal Colombiano); Ley 906 de 2004 (Código de procedimiento Penal), terminando con las de contratación pública; Ley 80 de 1993 y Decreto 4170 de 2011(Colombia Compra Eficiente), complementadas, con RITA; Decreto 338 de 2019, “Por el cual se modifica el Decreto 1083 de 2015, Único Reglamentario del Sector de Función Pública, en lo relacionado con el Sistema de Control Interno y se crea la Red Anticorrupción”
Como el programa requiere voces de provincianos que manejasen con lujo de detalles el léxico de la corrupción, se incluyó en la red “RITA” a “Oficiales de Transparencia Interinstitucional y Anticorrupción”, que lo integran entre otros, los inmaculados y probos Jefes de las Oficinas de Control Interno del país, y le dicen peyorativamente, “…cuando observen actos de corrupción de sus jefes o políticos cercanos, le deben informan al representante legal de la entidad (Alcalde, Gerente, Director), con copia a la Secretaría de Transparencia y a la Secretaría General de la Presidencia de la República”. Semejante responsabilidad para los susodichos, ya que el informe debe ser taxativo: Pailas…Pilas…!!!se están robando los dineros de los contribuyentes!!!.
Es aquí donde nuestras imágenes se trasladan a los años 70 e invocamos el espíritu jocoso de la “Escuelita de Doña Rita”, cuando se intenta parodiar a Efraín Jiménez en su tonada del “bobo de la bobada”, perdiendo ese humor satírico para convertirse en caricaturesco y burlón, transmitiéndole al país la idea de que se va a combatir la corrupción, pero seguimos siendo “La Patria Boba” de nuestro Antonio Nariño en la época de la Primera República Neogranadina
No está de más recordarle al actual escuelita RITA, que el 26 agosto del 2016 se votó la consulta popular Anticorrupción con siete mandatos, la cual obtuvo una votación de más de 11 millones y medio que no fueron suficientes, ya que faltaron menos de 500 mil votos para que esta fuera aprobada y por tal razón y debido la cantidad de votos positivos, el presidente Iván Duque la presentó ante el congreso con los mismos puntos. Pero por ser “Arte y parte” nuestros parlamentarios decidieron hundir seis de las siete preguntas y la única que pasó a sanción presidencial fue la de rendición de cuentas.
El pueblo colombiano está de plácemes, les llegó la salvación de los billones que el país pierde por corrupción, la moderna “Escuelita de Doña Rita” y sus voceros impolutos les darán el “tatequieto” merecido a los disolutos que abundan en nuestro entorno. Esperemos que sus resultados sean serios y verdaderos y no hacerle mofa al país…para que no se siga “menoscabado los valores morales y éticos en la sociedad”. No sabemos quién será del nuevo “Inspector Don Nianceno: el bueno o el malo”
CARLOS PAINCHAULT SAMPAYO




