Todos los días enfrentamos situaciones diferentes que nos ubican en la posición de tomar decisiones. Este es uno de los procesos más importantes en la vida de un ser humano, ya que es a través de las elecciones realizadas es que vamos marcando nuestro camino personal, familiar y profesional.
Para que este ejercicio sea exitoso, es recomendable delimitar objetivos claros sobre los que basar las decisiones diarias y reconocer cuál es la manera más efectiva para llevar adelante el proceso de toma de decisiones.
Al existir diferentes maneras de enfrentarse a este proceso, que en algunos casos puede llevar al bloqueo o a la indecisión, se elaboraron técnicas y herramientas que ayudan a los individuos a desarrollar y potenciar la toma de decisiones.
Se debe trabajar en el miedo al error, la tolerancia a la frustración y a la incertidumbre, y en el reconocimiento del deseo para lograr los objetivos personales o profesionales propuestos.
Debemos tener en cuenta las diferentes características de la toma de decisiones y podemos revisarlas para establecer la forma en como realizamos el proceso:
- El Racional: consiste en el análisis de las posibles alternativas utilizando el raciocinio en base a fuentes y pruebas comprobables.
- El Intuitivo: Se centra en que el individuo toma en cuenta la intuición y la experiencia personal para volcarse hacia alguna de las alternativas presentadas.
- De rutina: Proceso que realiza un individuo o grupo de manera periódica, suelen ser situaciones que no requieren de un análisis profundo, ni tratan sobre temas complejos.
- De emergencia: Proceso en el que un individuo o grupo realiza para tomar una decisión frente a una situación nueva y excepcional.
- De grupo: Es un proceso que se realiza en conjunto entre los miembros de un grupo en el que prima el consenso y se toma la alternativa que genera más adhesión.
- Individual: Proceso que ejecuta una persona de manera autónoma dentro de un contexto como una organización o empresa.
- Organizacional: Proceso que realizan uno o varios individuos miembros de una organización para tomar una decisión que repercute en el futuro de la institución.
Existen características individuales o grupales que dificultan los procesos de toma de decisiones, entre las más significativas están:
- Disonancia cognitiva: Ocurre cuando lo que se quiere hacer y lo que se hace no coincide.
- Efecto halo: Sucede cuando la sombra de otras experiencias hace que se deduzca erróneamente, presuponiendo y anticipando precipitadamente una decisión.
- Pensamiento de grupo: Acontece cuando un grupo de personas decide por otras, a pesar de estas últimas estar en desacuerdo. No hay consenso del grupo en la toma de decisiones, sino miedo, temor a equivocarse, temor al rechazo o al cuestionamiento grupal.
- La Adaptación hedonista: Pasa cuando el individuo está sumido en un estado de bienestar y placer que no le permite relacionarse adecuadamente con el conflicto.
- El Sesgo de confirmación: Ocurre cuando no se tiene la suficiente flexibilidad cognitiva como para modificar algunas creencias cuando es necesario. Esto genera que se cometan los mismos errores al seguir manteniendo la misma posición sobre un tema rechazando el nuevo contenido.
- El Sesgo de autoridad. Ocurre cuando se sigue ciegamente lo que plantean expertos, sin tener en cuenta los propios conceptos y deseo acerca del tema.
Después de revisar cuales son la particularidades en la manera en la que tomo decisiones, conviene hacer un détox de las dificultades en el estilo en que realizamos este proceso tan importante, para nuestro equilibrio y bienestar emocional.
Muchas veces las personas generan más sufrimiento cuando no ponen en orden este tipo de situaciones, generando una crisis mayor que el ejercicio mismo de avanzar.
- En primer lugar: Ten en cuenta que normalmente no existe una única opción “correcta”.
- Segundo: Considera todas las opciones y visualízate en cada una de ellas.
- Tercero: Analiza pros y contras, y el peso emocional que tienen para tí.
- Cuarto: Pon una fecha límite y cree en tu proceso.
Recuerda que cada experiencia que tenemos en la vida es un aprendizaje, así el resultado que tengas siempre aportara a tu crecimiento personal.
Apostarle a creer en tu toma de decisiones de manera consciente, revisando las cualidades de proceso y crecer en el hacerlo posible, es vivir a plenitud y bienestar emocional.



