Ordenar el territorio para su desarrollo como región, proviene de consecuencias directas e indirectas de la disponibilidad de capital y la distribución del mismo y se debe encaminar desde lo general hacia lo particular o local, en donde el valor agregado sea solucionar lo pertinente y requerido. A nuestra ecorregión de La Mojana se le analiza como un todo a sabiendas que se requiere un enfoque específico para cada caso o lugar. No son los mismos problemas a resolver en todos los municipios, incluso dentro de la misma municipalidad sus potencialidades y dificultades son diferentes, aun cuando les asisten muchos aspectos comunes.
Sus posibilidades de desarrollo se basan en el sector agropecuario y pesquero, pero debe ir más allá, deben tener la posibilidad de agroindustrialización y dejar de ser en esencia productores de materia prima. Sus paisajes, su cultura son valiosos activos naturales que ofrecen oportunidades socioeconómicas. Sus gentes lo saben, conocen sus cualidades territoriales, en ellos abundan las buenas ideas.
Los municipios de la ecorregión de La Mojana, son en esencia muy limitados presupuestalmente para acometer por ellos mismos la infraestructura productiva y de servicios que se debe tener. Atienden amplios y complejos territorios que necesitan más sustento económico y mayores inversiones de lo que ellos mismos están en capacidad de ofrecer. Resolver los problemas para encaminar la recuperación económica en estos lugares necesita del concurso nacional, del apoyo internacional y de una fuerte participación de la empresa privada. No se debe olvidar que la escala local es muy adecuada para obtener transformaciones sociales y económicas que tributan a la estabilidad departamental y del país.
Atender las necesidades de estos municipios, reitero con mucho potencial y buenos recursos naturales, es una batalla constante que nunca concluye, porque la problemática supera la realidad presupuestal y allí se frustran las buenas intenciones de los gobernantes. Buscarle solución a la infraestructura de servicios, atender el deterioro ambiental y sus consecuencias, proveer seguridad, empleo, salud y educación es labor titánica cuando no se cuenta con los recursos financieros suficientes para llevarlo a cabo.
Las inundaciones periódicas, sus causas y consecuencias son un asunto a resolver porque generan muy fuerte impacto sobra las posibilidades de desarrollo regional. No es secreto que buena parte del esfuerzo económico se invierte en mitigación menguando las inversiones que en otros aspectos se necesitan. La ecorregión de La Mojana debería ser el polo de desarrollo que el sur de Sucre necesita. Ya miramos al golfo de Morrosquillo y eso es muy satisfactorio, pero nuestro supremo lago, lleno de vida y esperanzas no puede seguir sin soluciones a corto, mediano y largo plazo.
Una Mojana desarrollada y prospera, sería de gran importancia global. Pocas regiones del planeta poseen sus características ambientales. Si bien en ella naturalmente hay limitaciones agravadas por la crisis ambiental, su potencialidad puede rebasar con creces las dificultades. “El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza” (Da Vinci).



