En el 2003 el programa de las naciones unidas para el desarrollo PNUD construyó uno de los estudios más completos sobre el conflicto en Colombia denominado “El conflicto, callejón con salida: informe nacional de desarrollo humano para Colombia”. Esta investigación estructura una serie de hipótesis explicativas sobre el origen y evolución del conflicto colombiano; entre la que podemos mencionar: el origen de las FARC, la degradación del conflicto armado, enfrentamiento entre el país político Vs país nacional y la planeación y poblamiento del territorio; estas hipótesis permiten hacer una lectura de la realidad nacional y su comprensión.
Nos detendremos a reflexionar sobre la planeación y poblamiento del territorio; con la pretensión de contextualizarlo una de las variables para comprender el conflicto limítrofe entre Córdoba y Antioquia. Se ha centrado este conflicto limítrofe solo sobre lo territorial; es decir, sobre el espacio geográfico en disputa; pero se invisibiliza y oculta la falta de presencia de la institucionalidad cordobesa en gran parte de la franja territorial en disputa; no ha existido soberanía territorial del Estado central, ni del estado local; vale decir, del departamento de Córdoba.
La Soberanía del Estado se evidencia, no solo con la presencia de fuerza publica en los territorios; sino de manera integral, que incluye educación, salud, saneamiento básico, agua potable, vías de acceso; si esto no se garantiza, asistimos a una ausencia de Estado y en consecuencia a la imposibilidad de ejercer soberanía sobre el territorio; precisamente estos vacíos que deja el Estado; se suplen por otras fuerzas; incluyendo estructuras al margen de la ley; y es lo que ocasiona el surgimiento de para estados.
Lo anterior, ha sido una larga tradición en Colombia; de allí, que esta ausencia de Estado en los territorios, es una de las razones del origen y desarrollo de distintas formas de conflicto. Para el caso que nos ocupa en esta reflexión; conflicto Córdoba- Antioquia; asistimos a la expresión evidente de este fenómeno; una ausencia del Estado en casi las 100 mil hectáreas en litigio; que se complementa con la ausencia de soberanía del departamento de Córdoba sobre su propio territorio; soberanía que ha sido suplida en gran parte del territorio en disputa por la institucionalidad antioqueña.
Esto lo podemos observar, en las poblaciones de Córdoba asentadas en los limites con los municipios de Mutatá y Dabeiba; poblaciones que son atendidas socialmente por el departamento de Antioquia; inclusive el acceso geográfico a estas comunidades cordobesas; es mas accesible desde Antioquia que desde Córdoba y sus habitantes se sienten mas antioqueños que cordobeses.
Presenciamos una ausencia de soberanía integral sobre el territorio cordobés, expresada en perdida del control de las fronteras territorial y abandono social de sus habitantes. A la hipótesis de planeamiento y poblamiento del territorio, debemos complementarlo con la variable geográfica y económica que desplegó un interés expansionista y colonizador por parte de Antioquia; y es precisamente la posición estratégica y los innumerables recursos naturales que este territorio en disputa posee y que lo hace apetecible. Es decir, estamos en presencia de un conflicto geopolítico.
Hagamos una mirada, a las riquezas que esta en disputa: Desde su configuración espacial, el sur de Córdoba ha sido un territorio estratégico en el contexto del Caribe colombiano. Por el Occidente se accede al mar Caribe, Golfo de Urabá y Océano Pacífico. Existe comunicación por vía terrestre con el Norte del Chocó y Panamá, con lo que comparte 300 kilómetros de frontera; por el Oriente limita con el bajo Cauca, Nordeste antioqueño y Sur de Bolívar; zonas mineras productoras de oro desde la época de la Colonia.
Cabe señalar que, el Alto Sinú tiene una localización estratégica fortalecida desde mediados del siglo XX debido al cruce de la troncal de Occidente (Medellín-Cartagena) y, para comienzos del siglo XXI con el mejoramiento de la vía al mar por parte de Antioquia (Medellín-Turbo-Necoclí). Paradójicamente, esta posición importante no ha permitido superar su aislamiento geográfico, las características selváticas, la riqueza hídrica y los diferentes pisos térmicos; además, el 60 % de los bosques húmedos tropicales del departamento se localizan en la subregión del alto Sinú, allí se encuentra el Parque Nacional Natural Paramillo PNNP; un territorio de 504.000 hectáreas con riqueza hídrica, donde nacen los ríos San Jorge, Sinú, Manso, Esmeralda, Verde y quebradas; considerado todo esto, una estrella fluvial y fábrica de agua que abastece la mayoría de los municipios del departamento.
Estas riquezas naturales, sumado a la posición estratégica hace del territorio en disputa apetecible a los antioqueños; porque de parte de la institucionalidad cordobesa ha existido por décadas una desidia y miopía. Es imperioso retomar el liderazgo propositivo en defensa de la soberanía territorial de nuestro departamento para ello es necesario: un trabajo coordinado y técnico de la comisión de ordenamiento territorial, un plan especial y urgente de intervención de la institucionalidad para atender las demandas y necesidades de las comunidades que se encuentran en estos sitios limítrofes para recuperar la soberanía social sobre el territorio; necesitamos un liderazgo de la dirigencia política que sienten su posición de manera pública sobre el diferendo limítrofe y propongan alternativas. Debemos recuperan la soberanía social sobre el territorio.



