Creo que en Colombia para nadie es desconocida, se trata de una arepa de maíz, que en esencia es un frito que lleva un huevo en su interior. Es típica del Caribe colombiano, se reconoce como una mezcla cultural gastronómica que se fundamenta en el maíz nativo, la universalidad del huevo y las frituras africanas, con más de dos siglos de tradición, que pasa de generación en generación como una herencia popular culinaria.
Además, posee un gran valor en los ingresos populares, como lo señalan Torres et al (2017), al decir que, es importante en la economía de familias de estratos bajos, que derivan su alimentación diaria a través de su comercialización en plazas públicas y restaurantes… Alimento de pobres y ricos.
En Luruaco (Atlántico) desde 1988 se celebra un festival que, durante tres días, a mediados de junio, ofrece esta delicia gastronómica en sus diferentes variantes, es por ellos que a esta localidad se le reconoce como la cuna de la arepa de huevo y este evento fue declarado patrimonio gastronómico y cultural de la Nación. No obstante, existen dudas sobre el sitio exacto de origen de este alimento, porque su producción y consumo está extendido sobre toda la costa atlántica colombiana y se le reconoce como alimento autóctono del Caribe nacional.
Sin duda, de la arepa de huevo típica, la que solo lleva un huevo por dentro, se han derivado variantes que de acuerdo con cada región son apreciadas, así se tienen con relleno de guiso de conejo ahumado desmechado, con carne de res o cerdo, caracol, pescado, camarón y chicharrón carnudo de cerdo… Sin duda, se tendrán otras variantes, sin duda se crearán nuevas mezclas, porque la creatividad, en esto, nunca termina.
La grandeza del maíz, la magia de las frituras, la popularidad y versatilidad del huevo, se entrelazan en esta ancestral arepa. Ya escribía Joseph de Acosta a finales del siglo XVI, que el maíz era el pan de los indios, además decía: << Otro modo de comerle más regalado es moliendo el maíz y haciendo de su harina, masas y de ellas unas tortillas que se ponen al fuego, y así calientes se ponen a la mesa y se comen; en algunas partes las llaman arepas>>. Por su parte, sobre los alimentos fritos, se determina que los antiguos egipcios, ya en el quinto milenio AEC, preparaban frituras con determinadas grasas. Respecto del huevo, se trata de un alimento universal, nutritivo, de fácil consecución y consumo generalizado… En resumen, maridaje perfecto, tanto en lo gastronómico como en la económico.
Así como existen eventos muy específicos para reconocer y premiar determinados productos alimenticios como los quesos, las cervezas y los vinos, debería existir en el Caribe colombiano, por ser su cuna, el premio nacional de la arepa de huevo… Si se me permite propongo a Sincelejo para ello. Aclaro, no se trata de desconocer a Luruaco y su festival, ni de devaluar su esfuerzo e iniciativa, sino de ampliar el radio de acción, tener más participantes, congregar al Caribe y a otras regiones del país, que se tenga con este producto nativo más opciones y mejores posibilidades de desarrollo.
En esta competencia, se debe hacer degustación enfocada exclusivamente en las características sensoriales u organolépticas y en la calidad del producto. Podría haber categorías como arepa de huevo clásica o con rellenos complementarios de frutos del mar o con diversas carnes o con quesos, la creatividad aquí daría buenos resultados… Los expertos tendrían la palabra.
Quizá algún día, la arepa de huevo podría ser juzgada en eventos internacionales como delicatesen, aplaudida por su aparente sencillez y armónica culinaria, sin dejar de lado el reconocimiento a la creatividad, a la universalidad de sus componentes y su valor tradicional… algo único y muy propio de la identidad del Caribe colombiano, que debería, si fuera posible, otorgársele un Nobel.
La arepa de huevo, al igual que muchos otros productos gastronómicos como el mote de queso, el jugo de corozo, la viuda de pescado y los buñuelos de frijol, entre otros, propios del Caribe colombiano, deberían ser vinculados a la economía como procesos comerciales de naturaleza cultural.



