Desde niño, el alcalde de Sincelejo Yahir Acuña Cardales -él mismo lo ha manifestado- ha tenido vida difícil. Seguramente es cierto. Ha pasado y pasa por infinidad de dificultades, que arrastra con actitud de resolverlas. Se le ha tildado de todo. Su «mojada» de prensa en términos generales no ha sido positiva, sin embargo sigue allí. No campante y sonante, pero continúa vigente, al extremo que hoy día, guste o no, es el alcalde.
Dentro de los múltiples problemas que afronta Acuña Cardales, seguramente el que más lo desvela es su investigación en la honorable Corte Suprema de Justicia, y no por señalamientos menores. También es cierto, los ha tenido el expresidente Álvaro Uribe, y una infinidad de personajes públicos, que han padecido lo que es el ejercicio de la política en Colombia.
No la tiene suave Yahir con semejantes cargas sobre su espalda. Por primera vez está en el poder ejecutivo, se ve embelesado, a gusto, con la posibilidad que por su temperamento pasional, pronto se fastidie. Por ahora está entretenido; es allí donde entra a jugar un papel supremamente importante quienes lo rodean, de tal manera que puedan en los vacíos – que se van a presentar- sostener de manera seria la administración municipal de Sincelejo con estables logros, que incluso consoliden su trabajo político, mermando el protagonismo al solo «billete» que ha jugado un papel en la vida política de Yahir, pero que sin una ejecutoria en la Alcaldía, le resultará insostenible en el tiempo.
La alcaldía de Sincelejo para Yahir será su gloria o su infierno, depende de él. Si se llena de lagartos y sapos, terminará ofreciendo un onomatopéyico concierto de los protagonistas, y será el fin.
Si aplausos quiere, aplausos escuchará y fracaso cosechará. No es difícil aplaudir, sobre todo a un oído que lo calientan fácilmente, pero ese no es el camino. El camino es de seriedad, ejecutoria, de respeto al equipo, a la ciudadanía, de gestión de «billete» para invertir en Sincelejo en grandes obras, como organizar la salud, seguridad, vivienda, acueducto entre otros. Donde los centros de salud, incluido los rurales sean de lujo integral en infraestructura y prestación del servicio. Ejecutoria con sana ambición y resultados.
En su primer mes, al alcalde de Sincelejo se le reconoce la intención, entusiasmo por adelantar un buen trabajo, lo que no es suficiente pero si meritorio, además de tener en cuenta que apenas comienza. Extraordinario que se presenta cercano a la gente, ojalá no olvide diferenciar entre campaña y administración, entre videos y realidad.
Si logra Yahir consolidar una buena gestión en su dinámica alcaldía, no nos sorprenda que pudiera estar entre los tres mejores alcaldes del país, para lo cual todavía falta mucho trecho. Tiene dos caminos, el infierno o la gloria.
Coletilla: Está silenciado en la Asamblea el diputado de Sucre Mario Fernández. No se le ha oído más ni mu, referente a la gobernadora Lucy García, la «ilegítima «¿Qué será? Esperemos.



