La retroalimentación de la historia es importante para los países ya que es única e irreversible, nos sirve para mejorar o implementar objetivos del presente o futuro y es necesaria para la búsqueda de la Paz, la reconciliación, la reparación y el fortalecimiento de la democracia, y más cuando se están agudizando los conflictos armados y los procesos de justicia transicional se van cayendo a pedazos y muy poco ha servido la memoria histórica para para evitar las violaciones masivas y permanentes de los derechos humanos.
Ya hablamos de la Ciudad del Vaticano, en Italia, cuna de los máximos jerarcas de la Iglesia Católica, sus entuertos son voz populi, especialmente con los dineros del Banco del Vaticano, que es la única entidad financiera del mundo que no ha mostrado cuánto tienen en caja, de dónde facturan y mucho menos sus bienes y reservas de oro, la riquezas allí pululan, más de 65 mil toneladas de oro, billones en dólares mal contados, inversiones en Wall Street, acciones en empresas como IBM o General Motors entre otras, mientras el mundo se convulsiona y muere de pobreza multidimensional y de pobreza monetaria.
También dimos a conocer parte de su entramado de corrupción con los escándalos financieros, delitos inmobiliarios, sexuales, de extorsión y chantaje, abuso de cargo, soborno, malversación, corrupción, blanqueo de dinero, estafa y falsificación de documentos y dele que dele, ya que el Vaticano es la única nación del mundo donde no hay prisión y los sentenciados las cumplen en cómodas celdas por esas vainas del “Tratado de Letrán” firmado el 11 de febrero de 1929, entre el vaticano e Italia.
Que viviente no recuerda episodios sinestros de la historia cuando el mundo se estremeció al saber que asesinaron en masa con gas o fusilamiento a millones de judíos por órdenes de criminales militares y civiles nazis que idearon los campos de exterminio como Treblinka, Auschwitz-Birkenau, Sobibor, Belzec, Chelmno (Kulmhof), Majdanek y tranquilamente escaparan puniblemente hacia América del Sur, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, Medio Oriente, con la ayuda de miembros de la Cruz Roja y la Iglesia Católica en cabeza del Papa Pío XII en las llamadas “ratlines” o líneas de ratas, que incluían la «ruta vaticana» o «ruta de los monasterios», conjuntamente con las «ruta nórdica» y «ruta ibérica»
Ahora si entendemos mejor las palabras de Karl Marx en 1884 “La religión es el suspiro de la criatura oprimida … es el opio del pueblo”, ella puede ser descontextualizada dialécticamente y el sentido puede variar, no se trata de maltratar a sacerdotes, pastores o miembros de la iglesia, se trata de entender verdaderamente la misión de la iglesia, si está del lado del ser humano o sirve de narcótico para sus pesares o está del lado de la actual sociedad mercantil capitalista
Ahora el cuento de la incertidumbre radica en las profecías de San Malaquías, que fueron dadas a conocer hace más de 450 años por el monje e historiador francés Arnold de Wion en su libro Lignum Vitae con el título “Prophetia Santi Malachiae Archiepiscopi, de Summi Pontificibus”. Entre el moje y Malaquías hay un entuerto que no encaja ya que se trata de saber si es verdadero o falso «la profecía de los Papas» ya que en la publicación del monje de Wion asegura que San Malaquías escribió una lista de 112 profecías o frases cortísimas y enigmáticas en latín, que representan a papas desde el siglo XII, hasta la presente.
Con la renuncia de Benedicto XVI, muchos creyentes en el mundo se inquietaron ya que precisamente la susodicha lista con muchas interpretaciones y análisis, se acaba con el papa 112º, es decir con Benedicto XVI que es el número 111 de la «lista de San Malaquías» y se cumplirá la profecía del fin del mundo «Pedro el Romano, que nutrirá las ovejas en muchas tribulaciones; cuando acaben, la ciudad de las 7 colinas será destruida, y el juez terrible juzgará a su gente. El Papa que surgiera del Cónclave actual sería el último, Roma sería destruida, llegaría el juicio final”
Cuando en 2013, renunció Joseph Ratzinger “Benedicto XVI” aseveró que fue por su “avanzada edad”, pero, contradiciendo la versión oficial, se cree, que el motivo verdadero fueron los escándalos anteriormente citados, lo cierto es que, de la lista supuestamente profética, la Iglesia no dice nada, sin embargo para determinar el fin del mundo o el Juicio Fina, Mateo 25,13 dice: «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora», y remata con Mateo 6, 34. : «No estéis ansiosos sobre el futuro, que tiene sus propias ansiedades. Cada día ya trae su propia preocupación». Amanecerá y veremos…dijo el ciego.



