El cargamento ilícito tendría un valor superior a 140 millones de dólares y habría permitido la distribución de más de 7,2 millones de dosis en mercados internacionales.
En una de las operaciones más contundentes contra el narcotráfico en lo corrido del año, la Armada de Colombia incautó cerca de tres toneladas de clorhidrato de cocaína durante una interdicción marítima realizada a 45 millas náuticas de la costa nariñense, en aguas del océano Pacífico.
La operación, desarrollada por unidades de la Estación de Guardacostas de Tumaco, permitió interceptar una embarcación tipo LPV que se desplazaba con rumbo a Centroamérica, tripulada por dos ciudadanos colombianos y un ciudadano ecuatoriano, quienes transportaban un gigantesco cargamento de droga oculto en su interior.
Gracias a información precisa suministrada por Inteligencia Naval, las autoridades detectaron el movimiento sospechoso de la motonave y activaron de inmediato el procedimiento de interdicción. Durante la inspección, los marinos hallaron 146 bultos que, por sus características, correspondían a sustancias ilícitas.
Cuando la embarcación era escoltada hacia puerto seguro, presentó fallas mecánicas graves en sus motores y, debido a las adversas condiciones meteomarinas, sufrió fisuras estructurales que provocaron la entrada de agua y su posterior hundimiento.
La rápida reacción del personal naval permitió rescatar a los tripulantes y recuperar la totalidad del cargamento, evitando su pérdida en el fondo del mar.
Una vez en puerto, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizaron la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH), confirmando que el alijo estaba compuesto por:
- 2.912 kilogramos de clorhidrato de cocaína
- 1 kilogramo de sustancia sintética tipo “Tusi”
Según las autoridades, esta incautación evitó que más de 7,2 millones de dosis llegaran a las calles de diferentes países, representando un golpe directo a las finanzas de las organizaciones criminales, con pérdidas estimadas en cerca de 140 millones de dólares.



