En una operación sin precedentes por su magnitud y alcance internacional, el Gobierno de Colombia anunció la incautación de 27 toneladas de cocaína en apenas dos días, un golpe que el presidente Gustavo Petro calificó como “una de las mayores incautaciones de la historia” y que vuelve a poner en el centro del debate la estrategia antidrogas, la cooperación internacional y las tensiones geopolíticas en la lucha contra el narcotráfico.
“En dos días, la Inteligencia de la Armada Nacional logró incautar 27 toneladas de cocaína”, informó Petro este domingo a través de su cuenta en la red social X. Según el mandatario, el operativo se desarrolló sin víctimas fatales y dejó alrededor de 20 personas capturadas, un dato que subrayó como mensaje directo a Estados Unidos, en medio de sus críticas por las muertes de civiles en recientes operaciones militares antidrogas en el Caribe y el Pacífico.
De acuerdo con la información oficial, nueve toneladas de cocaína fueron incautadas en embarcaciones que cubrían dos rutas marítimas en el océano Pacífico, con participación de Panamá, Australia, Costa Rica y El Salvador. El segundo golpe se produjo cerca de las islas Canarias, donde, con el apoyo de policías europeas, se interceptaron 18 toneladas adicionales del alcaloide, evidenciando la dimensión transnacional de las redes del narcotráfico colombiano.
El presidente resaltó que el operativo se ejecutó “sin un solo muerto”, en contraste con los recientes ataques estadounidenses contra presuntas lanchas del narcotráfico, que —según Petro— han dejado más de un centenar de civiles fallecidos en las últimas semanas.
El anuncio se produce en un contexto contradictorio. Mientras las incautaciones alcanzan cifras récord, la producción de cocaína en Colombia se disparó un 53% en 2023, hasta llegar a 2.644 toneladas, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). En el mismo periodo, el cultivo de hoja de coca aumentó un 10%, superando las 252.900 hectáreas.
Pese a los esfuerzos estatales, la mayor parte de la cocaína producida en Colombia continúa llegando a Estados Unidos y Europa, principales mercados de consumo.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó recientemente que entre el 1 de enero y comienzos de septiembre de 2025 las incautaciones de cocaína crecieron un 8% frente al mismo periodo del año anterior. Además, la destrucción de laboratorios de droga aumentó un 21 %, mientras que 3.200 integrantes de grupos criminales fueron capturados o abatidos, un incremento del 17%.
Aunque el Gobierno celebra el resultado como un triunfo contundente de la inteligencia naval y la cooperación internacional, analistas advierten que estas cifras también reflejan la enorme capacidad de producción y exportación del narcotráfico, que sigue adaptándose y expandiéndose.
El golpe de las 27 toneladas posiciona a Colombia en el centro del debate global sobre la eficacia del modelo antidrogas: más decomisos y capturas, pero también más cocaína producida, un dilema que continúa desafiando a las autoridades y a la comunidad internacional.

