El candidato presidencial Abelardo De La Espriella marcó una posición política clara y sin ambigüedades frente a la consulta promovida por distintos sectores: no participará ni la respaldará, porque —según afirmó— no hace parte de ese mecanismo y hacerlo sería políticamente incoherente.
“No voy a votar la consulta porque yo no estoy en esa consulta. Yo voy a primera vuelta”, sostuvo de manera categórica, dejando en evidencia que su proyecto presidencial avanza por una ruta autónoma, sin acuerdos previos ni intermediaciones, y con el objetivo de disputar directamente el respaldo ciudadano en las urnas.
El líder del movimiento Defensores de la Patria reiteró que su apuesta estratégica es competir en primera vuelta y, de darse las condiciones, ganar sin atajos políticos. Sin embargo, subrayó que su compromiso con el país está por encima de cualquier aspiración individual. En ese sentido, fue enfático al asegurar que, si por alguna circunstancia no alcanza la segunda vuelta, respaldará sin reservas a cualquiera de los candidatos de la denominada gran consulta que enfrente a Iván Cepeda, a quien calificó como heredero político del proyecto de Gustavo Petro.
“A cualquiera de ellos le cargo el maletín en segunda vuelta. Sin problema”, afirmó, en una señal de cierre de filas frente a lo que considera una amenaza para la institucionalidad del país.
De La Espriella también descartó de plano cualquier interés burocrático o económico. “Yo no vine por puestos ni contratos. Yo vine a prestar el servicio militar por Colombia”, señaló, insistiendo en que su propósito central es impedir la continuidad del petrismo en el poder.
En su intervención, recordó además que, pese a haber sido vetado por diversos sectores políticos, la única dirigente que ha expresado públicamente su respaldo en una eventual segunda vuelta frente a Cepeda ha sido la senadora Paloma Valencia, un hecho que —dijo— no debe pasar desapercibido para la opinión pública.
Finalmente, delimitó con claridad su escenario de confrontación política al señalar que sus únicos adversarios son Gustavo Petro, Iván Cepeda y quienes, a su juicio, han sido cómplices del deterioro institucional del país, e hizo un llamado a mantener el debate político en el terreno de las ideas, sin ataques personales ni provocaciones. concluyó.




