La tranquilidad del barrio San José, en el municipio de Sahagún (Córdoba), fue interrumpida de manera violenta este 26 de enero tras el asesinato de Yuliana Martínez, en un hecho que vuelve a poner en evidencia la grave problemática de la violencia contra las mujeres en el departamento.
De acuerdo con información preliminar entregada por las autoridades, la mujer fue atacada con un arma blanca, presuntamente por su pareja sentimental, al interior de su vivienda. El crimen ocurrió hacia el mediodía, luego de que vecinos del sector alertaran a la Policía al escuchar gritos provenientes del inmueble. Pese a los intentos de auxilio, Yuliana falleció como consecuencia de la gravedad de las heridas.
Tras el hecho, el presunto agresor habría huido del lugar en un vehículo, llevándose consigo a la hija menor de la pareja, una niña de aproximadamente dos años de edad. Esta situación generó una inmediata reacción de las autoridades, que activaron un operativo de búsqueda tanto para dar con el paradero del señalado responsable como para garantizar la integridad de la menor.
Horas más tarde, fuentes oficiales confirmaron la captura del presunto implicado y la recuperación de la niña, quien fue puesta a disposición de las autoridades competentes y se encuentra bajo protección institucional. La comunidad del barrio San José permanece consternada. Vecinos y conocidos de la víctima describen a Yuliana Martínez como una mujer dedicada a su hogar y a su hija, y expresaron su rechazo frente a un hecho que enluta nuevamente al municipio.
Este crimen se suma a otros casos recientes que han encendido las alarmas en Sahagún. Con la muerte de Yuliana Martínez, ya son tres las mujeres asesinadas en circunstancias violentas en los últimos meses en esta localidad: Luz Marina Miranda, Kelly Natali Ortega Ramos y ahora Yuliana. Una seguidilla de hechos que evidencia fallas estructurales en los mecanismos de prevención y protección frente a la violencia de género.
Las autoridades locales y departamentales reiteraron el llamado a denunciar de manera temprana cualquier situación de amenaza o agresión contra las mujeres, recordando que existen canales institucionales habilitados para brindar acompañamiento y protección. No obstante, organizaciones sociales advierten que factores como el miedo, la dependencia económica, la presión social y la desconfianza en las instituciones continúan limitando la denuncia y la prevención.
En Córdoba, como en gran parte del país, la violencia contra la mujer sigue cobrando vidas. Cada feminicidio no solo representa una tragedia familiar, sino una falla colectiva que exige respuestas integrales, sostenidas y urgentes desde el Estado y la sociedad.
La investigación judicial continuará para esclarecer plenamente los hechos y establecer responsabilidades. Sin embargo, expertos coinciden en que la respuesta penal, aunque necesaria, resulta insuficiente si no va acompañada de políticas públicas efectivas de prevención, atención psicosocial, fortalecimiento de las rutas de protección y acciones educativas que enfrenten de raíz la violencia machista.
Sahagún vuelve hoy a llorar la pérdida de una mujer. Un nuevo nombre se suma a una lista que no debería seguir creciendo. La muerte de Yuliana Martínez no puede reducirse a una cifra ni a un titular más: debe convertirse en un llamado urgente a la acción y al compromiso real con la vida y la dignidad de las mujeres.



