La Selección Colombia cerró su preparación rumbo al Mundial 2026 con una actuación convincente, derrotando 2-0 a Jordania en San Diego y enviando un mensaje claro a sus futuros rivales: la Tricolor está lista para competir al más alto nivel.
Ante un Snapdragon Stadium prácticamente colmado de aficionados colombianos, el equipo dirigido por el argentino Néstor Lorenzo exhibió una versión sólida, disciplinada y ambiciosa, confirmando el crecimiento futbolístico que ha mostrado durante todo el proceso clasificatorio.
El gran protagonista de la noche fue Jhon Arias, figura absoluta del encuentro gracias a un doblete que selló la victoria nacional. Sin embargo, el triunfo fue el resultado de una actuación colectiva en la que también brillaron Gustavo Puerta, Dávinson Sánchez, James Rodríguez y una estructura táctica que funcionó con precisión durante los 90 minutos.
Desde el pitazo inicial, Colombia impuso intensidad, presión alta y circulación rápida de balón. El equipo mostró personalidad para recuperar en campo contrario y profundidad para generar peligro constante sobre el arco defendido por Yazeed Abu Laila.
La apertura del marcador llegó al minuto 40 tras una recuperación ejemplar en zona ofensiva. Gustavo Puerta lideró la presión, James Rodríguez recibió y filtró un pase magistral entre líneas para Jhon Arias, quien definió con categoría dentro del área para desatar la celebración de miles de colombianos presentes en las tribunas.
La sociedad entre James y Arias volvió a aparecer en el complemento. Al minuto 55, el capitán colombiano habilitó con precisión a Santiago Arias, quien envió un centro perfecto al corazón del área. Allí apareció nuevamente Jhon Arias para conectar un certero cabezazo y decretar el 2-0 definitivo.
Más allá del resultado, Colombia dejó señales altamente positivas. James Rodríguez mostró una evidente mejoría física y futbolística, manteniendo intacta la calidad de su pierna izquierda. Gustavo Puerta fue un motor constante en la recuperación y generación de juego, mientras que Dávinson Sánchez transmitió seguridad en defensa.
Jordania apenas inquietó a la Tricolor en una ocasión durante el primer tiempo, cuando un potente remate de Musa Al-Taamari se estrelló contra el poste izquierdo del arco custodiado por Camilo Vargas.
Lo más alentador para el cuerpo técnico colombiano fue la identidad mostrada por el equipo. Tanto con los titulares como con los jugadores que ingresaron en la segunda mitad, la Selección mantuvo la misma propuesta ofensiva, intensidad en la presión y disciplina táctica.
La Tricolor cerró así su ciclo de amistosos con sensaciones inmejorables y una confianza renovada antes de su estreno mundialista frente a Uzbekistán el próximo 17 de junio.
Integrada en el Grupo K junto a Portugal, República Democrática del Congo y Uzbekistán, Colombia llega a la Copa del Mundo con argumentos futbolísticos para soñar en grande y con una generación que busca escribir una nueva página dorada en la historia del fútbol nacional.



