La renuncia del líder de oposición en Cartagena sacude el tablero político y abre interrogantes sobre su futuro electoral de cara a 2027.
La política cartagenera acaba de recibir uno de los movimientos más significativos del período. El concejal y excandidato a la Alcaldía de Cartagena, Javier Julio Bejarano, oficializó su renuncia al Concejo Distrital y a su militancia en el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), una decisión que lo deja sin ataduras partidistas y con plena libertad para construir un nuevo proyecto político.
No se trata de la salida de un concejal cualquiera. Con 56.782 votos en las pasadas elecciones, Bejarano se convirtió en el principal contradictor político de la actual administración y obtuvo una curul por el Estatuto de la Oposición tras ocupar el segundo lugar en la contienda por la Alcaldía.
Su renuncia representa mucho más que un simple cambio de partido. Es una señal temprana de reacomodo político con miras a las elecciones regionales de 2027. «Hoy no solo estoy renunciando al Concejo, sino también a la militancia del MAIS. Llega el momento de ser independiente para tener la posibilidad de seguir creciendo», afirmó el dirigente político al anunciar su decisión.
La lectura política es inevitable. Al abandonar el partido que lo respaldó durante dos períodos, elimina las restricciones propias de la disciplina partidista y queda habilitado para explorar nuevas alianzas, construir una plataforma más amplia o incluso negociar respaldos con distintos sectores políticos del departamento.
Durante los últimos años, logró consolidarse como una de las voces más visibles del control político en Cartagena. Su reciente informe de gestión lo mostró como uno de los concejales con mayor número de iniciativas presentadas, una carta de presentación que ahora podría utilizar para proyectar una nueva aspiración electoral.
«Queremos seguir preparándonos para lo que viene en lo local. Todavía sin ninguna decisión contundente, pero con el deseo inquebrantable de servirle a la ciudad y al departamento», manifestó.
Su salida también representa un golpe para el MAIS en Cartagena. La colectividad pierde a una de sus figuras más visibles y con mayor caudal electoral en la región, justo cuando los partidos comienzan a reorganizar sus estructuras para la próxima disputa por el poder local.
Mientras tanto, el escenario político cartagenero suma un nuevo ingrediente de incertidumbre. Con Javier Julio Bejarano libre de compromisos partidistas, el mapa de alianzas y candidaturas para 2027 podría comenzar a cambiar mucho antes de lo previsto. La carrera aún no comienza oficialmente, pero una de sus primeras fichas ya decidió moverse.



