Treinta y nueve años después de una de las desapariciones forzadas que marcaron el conflicto armado en Colombia, la Fiscalía General de la Nación anunció el hallazgo de restos óseos que corresponderían a cinco integrantes de una misma familia, desaparecida en 1987 tras ser sacada por la fuerza de su vivienda por hombres armados que, según la investigación, integraban una estructura paramilitar.
El descubrimiento se produjo durante una diligencia de exhumación realizada en el cementerio del municipio de Ayapel, en Córdoba, donde las autoridades localizaron una fosa común que habría permanecido oculta durante casi cuatro décadas.
- Una familia desapareció sin dejar rastro
La investigación señala que el 19 de junio de 1987, hombres armados llegaron hasta una finca ubicada en el corregimiento La Manta, zona rural de Montería, y obligaron a seis integrantes de la familia de Teodoro José Polo Ramos a abandonar el lugar. Desde entonces nunca más regresaron.
Con el paso de los años, familiares recibieron información de que las víctimas habían sido trasladadas hacia Ayapel, donde fueron vistas por última vez. Sin embargo, durante décadas no existieron pruebas que permitieran establecer su paradero.
- La Fiscalía encuentra una fosa común
Las labores fueron lideradas por el Grupo Interno de Trabajo de Búsqueda, Identificación y Entrega de Personas Desaparecidas (GRUBE), que logró ubicar una fosa común en el cementerio de Ayapel. Durante la intervención participaron antropólogos forenses, investigadores judiciales, topógrafos, fotógrafos especializados y auxiliares de campo. Como resultado del operativo fueron recuperadas cinco estructuras óseas, que ahora serán sometidas a rigurosos estudios científicos.
Los restos fueron trasladados al laboratorio de identificación humana de la Fiscalía, donde especialistas realizarán análisis antropológicos y pruebas de ADN para establecer plenamente la identidad de las víctimas.
Las muestras genéticas serán comparadas con las de sus familiares, quienes han esperado durante 39 años conocer la verdad sobre el destino de sus seres queridos.
La Fiscalía confirmó que las investigaciones continuarán para localizar el resto de las personas desaparecidas en este caso y avanzar en la reconstrucción de lo ocurrido. Una vez finalicen los estudios forenses y se confirme la identidad de las víctimas, la entidad realizará la entrega digna de los restos a sus familiares, poniendo fin a una espera marcada por el dolor, la incertidumbre y la búsqueda de justicia.
El hallazgo representa un nuevo avance en el esclarecimiento de los crímenes de desaparición forzada cometidos durante el conflicto armado colombiano y devuelve la esperanza a cientos de familias que aún esperan encontrar a sus seres queridos.



