La crisis del servicio de agua potable en los municipios de San Juan Nepomuceno y San Jacinto obligó al gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, a asumir el control de la operación del sistema administrado por Servimaría, empresa a la que responsabilizó por el grave deterioro encontrado en la infraestructura.
Durante una declaración pública, el mandatario departamental calificó la situación como “un desastre” y “una vergüenza”, al referirse a las condiciones en las que recibió el sistema de acueducto. “No vamos a dejar sola a nuestra gente y nunca estará sola mientras de mí dependa”, afirmó Arana al anunciar las acciones emprendidas por la Gobernación para recuperar la prestación del servicio.
El gobernador explicó que, tras tomar el control operativo, fueron habilitados dos motores del sistema, una intervención que permitió duplicar el caudal de suministro hacia las comunidades afectadas.
Sin embargo, indicó que durante los trabajos se presentó una nueva emergencia por la ruptura de una tubería, situación que atribuyó inicialmente a conexiones ilegales realizadas por algunos finqueros, hechos que, según informó, son objeto de investigación.
Los equipos técnicos avanzan en las reparaciones necesarias para restablecer completamente el servicio en el menor tiempo posible.
Arana aseguró que uno de los principales obstáculos ha sido el estado de abandono de la infraestructura existente. “Cada vez que intervenimos encontramos un sistema en peores condiciones de las que esperábamos. El daño causado durante años de mala operación ha sido enorme, pero no vamos a detenernos hasta devolverles el agua a las comunidades”.
El mandatario indicó que la recuperación del sistema actual hace parte de una solución temporal mientras avanza una obra de mayor alcance para garantizar el suministro permanente. Frente a la solución definitiva, el gobernador confirmó que el nuevo acueducto regional para San Juan Nepomuceno y San Jacinto presenta un avance cercano al 60%.
Según Arana, esta infraestructura es independiente del sistema actual y será la apuesta para garantizar un servicio estable y de calidad. “Estoy construyendo un acueducto nuevo. Lo que hoy presenta dificultades no tiene nada que ver con esa nueva infraestructura. Ese proyecto ya avanza en un 60% y no lo voy a entregar hasta tener la certeza de que funciona correctamente y le brinda un servicio digno a la comunidad”.
La Gobernación de Bolívar mantiene los trabajos de recuperación mientras se adelantan las investigaciones sobre las fallas encontradas en la operación del sistema y las posibles conexiones irregulares que estarían afectando la red.



