La investigación permitió reconstruir el crimen ocurrido en abril de 2026. Los dos capturados fueron enviados a prisión mientras avanzan las investigaciones sobre el móvil del homicidio.
Un meticuloso trabajo investigativo de la Policía Nacional y la Fiscalía permitió esclarecer uno de los crímenes que más conmocionó a La Dorada, Caldas, en lo corrido del año: el homicidio de Lina María Machado Martínez, una mujer de 32 años que tenía varios meses de embarazo cuando fue asesinada con extrema violencia.
Tras semanas de seguimiento, análisis de pruebas y reconstrucción de los hechos, las autoridades capturaron mediante orden judicial a un hombre y una mujer conocidos con los alias de «Cachorro» y «La Mami», señalados de presuntamente haber participado en la planeación y ejecución del homicidio.
Las capturas fueron el resultado de una investigación desarrollada por la Seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía Quinta Seccional de La Dorada, que incluyó entrevistas, labores de vecindario, análisis de cámaras de seguridad, información obtenida legalmente y otras actividades de policía judicial que permitieron establecer la presunta responsabilidad de los hoy judicializados.
- Un crimen planeado
Según la hipótesis de la Fiscalía, los hechos ocurrieron el 21 de abril de 2026, cuando Lina María Machado se encontraba hospedada en un hotel del municipio. La investigación señala que alias «La Mami», aprovechando un aparente vínculo de confianza con la víctima, habría logrado convencerla de salir voluntariamente del establecimiento. Posteriormente, habría sido trasladada durante la madrugada, junto con alias «Cachorro» y otras personas que continúan bajo investigación, hasta el sector conocido como Caño Lavapatas.
Una vez en ese lugar, la mujer habría sido reducida a un estado de indefensión y atacada con arma cortopunzante y arma de fuego. El informe de Medicina Legal determinó que presentaba múltiples heridas compatibles con un homicidio cometido con extrema violencia, lesiones que acabaron con su vida y la de su hijo en gestación.
Las pesquisas también establecieron que, tras el crimen, los presuntos responsables habrían intentado desaparecer toda evidencia. De acuerdo con los investigadores, el cuerpo fue abandonado en el sistema de drenaje conocido como Caño Lavapatas. La corriente, el incremento del caudal y la apertura de compuertas provocaron que el cadáver fuera arrastrado hasta el río Magdalena.
Dos días después, el cuerpo fue hallado en la vereda Japoncito, zona rural de La Dorada, un hallazgo que resultó determinante para orientar la investigación y fortalecer la línea probatoria que hoy sustenta el proceso judicial.
Aunque las autoridades consideran esclarecida la dinámica del homicidio e identificados a los presuntos responsables, el motivo que habría originado el crimen sigue siendo materia de investigación.
Los capturados, de 29 y 32 años de edad, registran antecedentes judiciales por delitos como hurto, lesiones personales, tráfico de estupefacientes, violencia intrafamiliar, porte ilegal de armas, estafa, fuga de presos y obstrucción a la función pública, entre otros.
Durante las audiencias preliminares, un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario como presuntos responsables de los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado.
El comandante del Departamento de Policía Caldas, coronel Alex Durán Santos, afirmó que el resultado fue posible gracias al trabajo conjunto entre investigadores y fiscales, sustentado en evidencia técnica y judicial, y reiteró el compromiso institucional de continuar enfrentando los delitos que atentan contra la vida y la seguridad de los ciudadanos.
Con estas capturas, las autoridades consideran que se dio un paso decisivo para esclarecer un crimen que generó indignación en La Dorada y que reavivó el debate sobre la violencia contra las mujeres gestantes en el país. Entretanto, la investigación continúa para establecer si existen otros implicados y determinar el móvil que desencadenó el homicidio.



