Cartagena de Indias registró una nueva escalada de violencia entre el 10 y el 15 de mayo, periodo en el que ocho personas fueron asesinadas en distintos sectores de la ciudad y sus corregimientos. Los casos incluyen siete homicidios asociados a ataques sicariales y un feminicidio, situación que ha generado preocupación entre autoridades y ciudadanía por el aumento de hechos violentos en zonas urbanas y residenciales.
Los homicidios golpearon los barrios Zaragocilla, Los Calamares, El Pozón, La Quinta y San Pedro Mártir, así como en el corregimiento de La Boquilla. Las investigaciones avanzan bajo distintas hipótesis, entre ellas posibles ajustes de cuentas, retaliaciones criminales y hechos relacionados con violencia intrafamiliar.
El primer caso se presentó en la madrugada del domingo 10 de mayo en el sector 7 de Agosto, del barrio Zaragocilla, donde fue asesinado Carlos Mendoza Ávila, de 25 años. Según versiones preliminares, hombres que se movilizaban en motocicleta lo habrían citado fuera de su vivienda antes de dispararle.
Ese mismo día, en el barrio San Pedro Mártir, fue asesinada Miladis Teresa Moreno Torres, de 47 años, en un hecho investigado como feminicidio. Las autoridades informaron que el principal sospechoso, quien habría sido su pareja sentimental durante varios años, fue capturado y posteriormente enviado a prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.
Uno de los ataques de mayor impacto ocurrió el martes 12 de mayo en el barrio Los Calamares. Sicarios armados dispararon contra tres jóvenes que se encontraban en vía pública. En el lugar murieron Santiago José Romero Incer, de 21 años, y Jesús Adrián González Arrieta, de 17. Una tercera víctima permanece bajo atención médica.
Al día siguiente fueron reportados otros dos homicidios: Andrés Felipe Altamar Rico, de 19 años, en el barrio El Pozón, y Derizon Vásquez León, de 28, en el corregimiento de La Boquilla. Las autoridades confirmaron que ambos registraban antecedentes judiciales, información que hace parte de las líneas investigativas.
La violencia continuó el jueves 14 de mayo con el asesinato del empresario Jesús Carrillo Olier, de 64 años, quien fue atacado a tiros en la avenida Crisanto Luque. El crimen quedó registrado en cámaras de seguridad y hasta el momento no se reportan capturas. Investigadores analizan posibles móviles y antecedentes relacionados con amenazas o conflictos previos.
El último caso reportado ocurrió el viernes 15 de mayo en el barrio La Quinta, donde fue asesinado Henry William León Gody, de 30 años. Según información oficial, la víctima tenía anotaciones judiciales por presuntos delitos relacionados con tráfico de estupefacientes.
La reciente ola de homicidios vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre seguridad urbana en Cartagena, especialmente frente al incremento de ataques armados en espacios públicos y la persistencia de estructuras criminales que continúan afectando distintos sectores de la ciudad.



