La campaña presidencial en Colombia entró en una nueva fase de alta tensión política luego de que la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia lanzara un duro discurso contra sus contendores políticos durante un acto de campaña realizado en Santander, donde prometió enfrentar con “mano dura” a los grupos armados ilegales y cuestionó directamente a Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda.
La dirigente del Centro Democrático elevó el tono de la contienda electoral al asegurar que, si llega a la Casa de Nariño, emprenderá una ofensiva contundente contra el ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, organizaciones responsables de buena parte de la crisis de seguridad que atraviesa el país.
“El ELN, las FARC y el Clan del Golfo van a saber lo que es la mano dura de la mujer colombiana. Que vayan buscando escondedero porque yo no necesito chaleco antibalas ni la urna de cristal que usan los cobardes”, afirmó Valencia ante cientos de simpatizantes, en una frase interpretada como una indirecta hacia Abelardo De La Espriella y sus esquemas de seguridad durante eventos públicos.
Aunque no mencionó directamente al abogado y aspirante presidencial, sus declaraciones desataron una nueva ola de confrontaciones políticas en redes sociales y en distintos sectores de opinión.
Durante su intervención, Valencia también trazó una línea divisoria en el escenario electoral de cara a las próximas elecciones presidenciales y lanzó cuestionamientos ideológicos contra Iván Cepeda, uno de los dirigentes más visibles de la izquierda colombiana.
“Hoy el país tiene tres opciones: los amigos de la guerrilla, los que ahora dicen ser enemigos de ella, pero nunca han estado aquí, o la que lleva 13 años defendiendo a los colombianos”, sostuvo la candidata presidencial.
El discurso refleja el endurecimiento de la estrategia política del Centro Democrático en un momento en que la seguridad, el orden público y el control territorial se consolidan como los temas centrales de la campaña presidencial.
En las últimas semanas, los enfrentamientos verbales entre Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella se han intensificado y han pasado del debate político a señalamientos personales relacionados con campañas digitales, entornos familiares y estrategias de comunicación.
Analistas consideran que el aumento de los hechos violentos en distintas regiones del país y las crecientes alertas sobre presencia de grupos armados ilegales están impulsando a los candidatos a radicalizar sus posturas en materia de seguridad para captar el respaldo del electorado.
La intervención de Paloma Valencia en Santander confirma que la recta final hacia la primera vuelta presidencial estará marcada por un discurso cada vez más confrontacional, donde la seguridad nacional y la lucha contra las organizaciones criminales dominarán el debate político colombiano.



