Es inocultable que la seguridad en Sincelejo ha mejorado ostensiblemente desde el ingreso del alcalde Yahir Acuña Cárdales, con el programa «Sincelejo Ciudad Segura». Las cifras hablan por sí solas: en el mes de mayo de 2023 hubo 26 homicidios en la capital sucreña. A mayo de 2026, es decir, entre enero, febrero, marzo, abril y mayo de 2026, iban 23 asesinatos en Sincelejo. En cinco meses hubo lo que en un solo mes de 2023, año que tuvo un aterrador acumulado de 153 homicidios al finalizar.
Ante la contundencia estadística, no hay argumento destructor que tenga cabida. Lo objetivo es reconocer que la seguridad es un patrimonio de todos, por encima de cualquier interés. Seguimos con las cifras: mientras en Pasto (Nariño), que tiene una población similar a la de Sincelejo, en lo corrido de 2026 ocurrieron 3.304 robos, en Sincelejo, durante el mismo lapso de tiempo, solo hubo 191 hurtos, según datos de la Policía Nacional. ¡Irrefutable!
Sincelejo vivió todo un caos que nos colocó, según la reconocida ONG internacional Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, en el puesto 25 de las ciudades más inseguras del mundo.
Les recuerdo que ese trágico lugar fue escrito con «sangre» de muchos habitantes de Sincelejo. Si bien aún suceden cosas, los sincelejanos jamás deseamos retroceder a ese nefasto 2023. En buena hora llegó «Sincelejo Ciudad Segura».
Es tan serio el programa que el señor presidente electo, Abelardo de la Espriella, lo reconoce como exitoso. En sus palabras dice: «Mira, es que las matemáticas no mienten. A uno le puede gustar o no el alcalde de Sincelejo, pero ha dado resultados en materia de seguridad. ¿Estamos de acuerdo? A pesar de que no tiene el apoyo del Gobierno nacional, el programa que ha implementado la Alcaldía de Sincelejo ha resultado muy exitoso». Aseveró el presidente electo Abelardo. Es un gran reconocimiento a lo que llamo salvar vidas. Se han salvado vidas. Por ello defiendo tanto el programa de seguridad.
No es justo que intenten pisotear los logros de vida obtenidos en Sincelejo. La seguridad en Sincelejo es obligación de TODOS defender lo obtenido. Seguramente habrá que mejorar y ojalá no haya ningún asesinato, robo o extorsión.
El alcalde Acuña se la ha jugado por la seguridad, articulando a actores como la Fuerza Pública con la comunidad, sumándole inversión social. Lo está logrando. Hay que saber que es el final de su mandato, pero no puede ser el final de una política de seguridad exitosa, como el mismo alcalde lo ha dicho y puesto en práctica al referirse a la seguridad: «No hablo de idealismos ingenuos, sino de una apuesta posible, construida desde lo jurídico, lo filosófico, lo social y lo humano», porque «podemos construir caminos nuevos», y sí que se están construyendo. Se trata de salvar vidas, señores.



