La jornada hizo parte de las acciones que adelanta la compañía para contribuir a una Cartagena más limpia y sostenible, mediante la recuperación de espacios públicos afectados por la disposición inadecuada de residuos y el fortalecimiento de la cultura ambiental entre los ciudadanos.
Para desarrollar estas labores, Veolia dispuso la brigada Barremos con Orgullo Cartagenero, integrada por 22 operarios y dotada con equipos especializados. Las intervenciones incluyeron la instalación de macetas y plantas, el aprovechamiento de estibas recicladas y la incorporación de elementos artísticos con pintura para transformar la apariencia de los lugares recuperados.

La acumulación de residuos en espacios públicos continúa siendo un desafío para la limpieza urbana y la protección ambiental. Estos puntos suelen formarse por la disposición inadecuada de muebles y enseres, escombros, residuos vegetales, materiales de construcción y demolición (RCD), además de otros desechos especiales que requieren un manejo diferenciado.
Entre las situaciones que favorecen su aparición están el abandono de residuos en lugares no autorizados y la prestación irregular de servicios de recolección por parte de terceros. Estas prácticas afectan el entorno, deterioran la imagen de los barrios y dificultan el mantenimiento de los espacios recuperados.
Por ello, la recuperación física de estos lugares debe ir acompañada de medidas de prevención, vigilancia y educación ciudadana, así como de la participación coordinada de las autoridades competentes, las empresas prestadoras del servicio y las comunidades.
Yolanda González Puente, gerente general de Veolia, invitó a los cartageneros a asumir un papel activo en la conservación de los espacios públicos y a fortalecer las buenas prácticas ambientales. “Como empresa hacemos la invitación a los cartageneros a unir esfuerzos para que juntos avancemos por recuperar la sostenibilidad del ambiente de Cartagena, para que permanezca limpia e impecable”.
González Puente insistió en la importancia de sacar los residuos en las frecuencias y horarios establecidos en cada comunidad y de comunicarse con la empresa para solicitar la recolección de muebles, enseres y otros residuos no compactables que requieren un manejo especial.
La gerente también destacó la importancia del trabajo conjunto con la administración local, los gremios, las industrias, las empresas y las comunidades para impulsar la transformación ecológica y contribuir al desarrollo económico, social y cultural de la ciudad.

Las seis intervenciones y las 7,5 toneladas de residuos recolectadas representan un avance en la recuperación de los sectores intervenidos. Sin embargo, la permanencia de estos resultados dependerá también del compromiso ciudadano y de la adopción de prácticas responsables para disponer los desechos.
La apuesta por una Cartagena más limpia no termina con la recolección de la basura ni con el embellecimiento de un espacio: exige evitar que los residuos vuelvan a acumularse y que los puntos recuperados se conviertan nuevamente en focos de contaminación.
El desafío es convertir la recuperación ambiental en una tarea permanente, en la que la limpieza de Cartagena sea una responsabilidad compartida entre las instituciones, las empresas y sus habitantes.



