Caldas. El resultado operacional fue producto de una investigación de aproximadamente 12 meses, durante los cuales se recolectaron elementos materiales probatorios y evidencia física que permitieron identificar a los presuntos integrantes de esta estructura y establecer sus posibles roles dentro de la actividad delictiva.
Mediante la ejecución de 10 diligencias de allanamiento y registro, desarrolladas de manera simultánea en los municipios de Anserma (Caldas) y Belén de Umbría en el departamento de (Risaralda), los investigadores hicieron efectivas 16 capturas: 15 por orden judicial y una en flagrancia por los presuntos delitos de concierto para delinquir, fabricación, tráfico, porte de armas de fuego y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Entre los capturados se encuentra una mujer de 35 años de edad, conocida con el alias de ‘Nana’, quien, según las investigaciones, sería la presunta cabecilla de la organización y estaría encargada de coordinar el abastecimiento y la comercialización de sustancias estupefacientes, presuntamente en articulación con otros actores criminales de los departamentos de Risaralda y Antioquia.
Asimismo, fueron capturados otros 15 presuntos integrantes y colaboradores del grupo delincuencial, con edades entre los 22 y 58 años, conocidos con los alias de “Motudo”, “Valentina”, “Narces o El Viejo”, “Diego”, “Parabólico”, “Meco”, “Gononea”, “Belén”, “Chinga”, “Chita”, “Barbado”, “Rosado”, “Braquers”, “Chatarra” y “La Diabla”.
De acuerdo con las investigaciones, estas personas presuntamente cumplían diferentes funciones dentro de la estructura criminal, relacionadas con el almacenamiento, la dosificación, el transporte y el expendio de sustancias estupefacientes mediante las modalidades de entrega a domicilio y venta en puntos fijos ubicados en diferentes sectores de los barrios Pablo VI, La Esperanza y el occidente del municipio de Anserma.
Durante los procedimientos, los uniformados incautaron varias sustancias estupefacientes, entre ellas bazuco, base de coca y Tusi, además de aproximadamente $18 millones en efectivo y 14 dispositivos móviles, elementos que serán sometidos a los procedimientos judiciales correspondientes.
De acuerdo con las indagaciones, esta estructura habría alcanzado una trayectoria delincuencial cercana a un año y generado rentas criminales superiores a los $60 millones mensuales, producto, presuntamente, de la comercialización de sustancias estupefacientes.
Con esta operación, la Policía Nacional busca debilitar las capacidades logísticas y financieras de las estructuras criminales dedicadas al tráfico de estupefacientes, así como contribuir a la prevención de conductas delictivas asociadas, entre ellas los hurtos y las lesiones personales, que afectan la convivencia y la tranquilidad de los habitantes.



