Las vidas de los cuatro niños indígenas sobrevivientes y rescatados en las selvas del Guaviare después de 40 días del siniestro aéreo a bordo de la avioneta Cessna-206 HK-2803, descartaron que sus vidas estén en riesgo. «Estarán internados por dos semanas para practicarles toda clase de exámenes médicos».
En el cuerpo de la menor que cumplió un año perdida en la selva se marcan los huesitos por los embates de la selva pero logró salvarse gracias al cuidado de su hermana de 13 años que conocía como sobrevivir en la agreste selva entre la lluvia, la humedad y los peligros de la naturaleza.
“Los cuatro están en condiciones clínicas aceptables, les hicieron un protocolo de exámenes diagnósticos y empezaron un tratamiento de recuperación nutricional y psicológico. La niña de un año es la que requiere mayor atención”, dijo el médico y mayor general del Ejército, Carlos Rincón Arango.
Los cuidados se enfocan en un proceso de recuperación con hidratación intensiva porque aún no pueden ingerir alimentos sólidos.
“En general el estado de los niños es aceptable y de acuerdo con los informes médicos están fuera de peligro. Solo les encontraron lesiones en tejidos blandos y picaduras. Lo que se requiere ahora es estabilizarlos”, dijo el ministro de Defensa, Iván Velásquez.
Desde el hospital la misma Lesly la mayor de los hermanos, dijo que estuvieron con el perro Wilson, el pastor belga del Ejército que sigue extraviado tras haber seguido su rastro, que los acompañó un rato y luego se perdió de su lado.
La niña grande es conocedora de la selva y ella sabía dónde encontrar agua y frutos que podían comer y cuáles no para evitar morir envenenados. «La clave para sobrevivir, fue Lesly que sabía cómo manejar el terreno, conocía qué era venenoso, cómo resguardar a sus hermanos y que había riachuelos por todas partes con agua».
Más de 300 personas participaron en el operativo. Entre los 100 de la tropa que siempre estuvieron insertos en la jungla, a pie, y los otros que coordinaban desde el puesto de mando la logística y las comunicaciones. A esos héroes los van a condecorar la próxima semana, cuando terminen la misión de la búsqueda de Wilson.
Se conoció que habrá un relevo en la tropa que está en el territorio rastreando al pastor Belga que permitió encontrar a los niños. La orden del comandante de las Fuerzas Militares, mayor general Helder Giraldo, es clara: la «Operación Esperanza» se debe mantener porque la tropa no se abandona. Wilson es una de las piezas de esa tropa.



