En medio de una creciente polémica, el embajador de Colombia en Argentina, Camilo Romero, ha expresado su profunda preocupación por la reciente decisión del alcalde de Sincelejo, Sucre, Yhair Acuña Cardales, de crear un grupo armado compuesto por más de 100 hombres, incluidos ex miembros de la fuerza pública y civiles. Este grupo ha sido destinado a labores de seguridad en espacios públicos, una función que corresponde a la Policía Nacional.
Romero, exsenador y exgobernador de Nariño, calificó la medida de «desfachatez» y subrayó que esta acción podría estar vinculada a antiguos problemas de paramilitarismo y bandas criminales que tanto daño han causado en la región.
Sus declaraciones se alinean con las preocupaciones expresadas por el ministro de Defensa, Iván Velásquez, y el senador y politólogo Ariel Ávila, ambos reconocidos por su trabajo en la investigación y procesamiento de casos de parapolítica y paramilitarismo en Colombia.
El ministro Velásquez, conocido por su papel en la Corte Suprema de Justicia en la lucha contra la parapolítica, junto con Ávila, quien ha dedicado su carrera al estudio del paramilitarismo en el país, coinciden en que la acción del alcalde Acuña reabre una peligrosa puerta hacia el paramilitarismo. Este fenómeno, que se creía erradicado, devastó el departamento de Sucre y otras regiones de Colombia durante décadas.
La preocupación de estos líderes se centra en la legitimidad y las posibles implicaciones de permitir que civiles y ex miembros de la fuerza pública realicen funciones de seguridad pública, una tarea que debería estar exclusivamente en manos de la Policía Nacional. La decisión del alcalde Acuña Cardales ha sido ampliamente criticada, no solo por su legalidad, sino por los riesgos que implica en términos de seguridad y derechos humanos.
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El incidente subraya la necesidad de reforzar las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia en Colombia, para evitar que prácticas del pasado, como el paramilitarismo, resurjan bajo nuevas formas y continúen afectando la paz y la estabilidad de las comunidades.

