En un mensaje de alto voltaje político y marcado en tono de advertencia nacional, el candidato presidencial Abelardo De La Espriella afirmó que Colombia atraviesa el momento más crítico de su historia republicana, y sostuvo que las próximas elecciones no pueden asumirse como una contienda democrática ordinaria, sino como un punto de quiebre definitivo entre democracia y tiranía.
“No es una elección más. Es salvar o perder la Patria”, sentenció De La Espriella, al asegurar que el país se encuentra ante una amenaza sin precedentes, encarnada —según su visión— en un gobierno que actúa como enemigo del Estado, encabezado por un presidente que no ha renunciado a su proyecto revolucionario y que busca perpetuarse en el poder, ya sea de forma directa o mediante un heredero político.
A través de su cuenta oficial en X, De La Espriella aseguró que el propósito del actual proyecto político en el poder ha sido el mismo durante décadas: “Desmontar la institucionalidad democrática y sustituirla por un régimen autoritario”.
Según el candidato, el Gobierno estaría recurriendo de manera simultánea a alianzas con estructuras narcoterroristas, a la entrega de amplias zonas del territorio nacional, al endeudamiento masivo del país, a hechos de corrupción en plena etapa preelectoral y, ahora, al discurso de una supuesta Asamblea Constituyente, como mecanismos para conservar y consolidar el poder.
En su pronunciamiento, De La Espriella fue enfático en señalar que Gustavo Petro e Iván Cepeda representan un mismo proyecto político, con una hoja de ruta común orientada —en su concepto— a debilitar el Estado de derecho y erosionar los contrapesos institucionales.
Bajo esa lectura, las elecciones presidenciales que se avecinan constituyen un parteaguas histórico: “O Colombia se salva, o se pierde ante la tiranía”, advirtió.
El aspirante presidencial recordó que desde 2024 ha alertado sobre lo que considera un peligro latente: la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que —según afirmó— no responde a una necesidad nacional, sino a la intención del presidente Petro de “atornillarse en el poder”.
De La Espriella fue categórico: “Constituyente NO, juicio político SÍ”, insistiendo en que los mecanismos constitucionales deben activarse para frenar cualquier intento de ruptura del orden democrático.
El candidato subrayó que su campaña presidencial no se concibe como un proyecto individual, sino como una causa nacional, sustentada en la unidad del pueblo colombiano y en una lucha política y espiritual sin tregua para defender la democracia, la libertad y el Estado de derecho.
Finalmente, hizo un llamado directo a los ciudadanos que, en sus palabras, comprenden la gravedad del momento histórico que vive el país, a sumarse a esta causa. “La defensa de Colombia exige determinación, claridad y carácter. Lo que está en juego no es un cargo, es el futuro mismo de la Patria”, concluyó.

