La Federación Colombiana de Gestión Humana advirtió que el aumento del 23,7% del salario mínimo supera la capacidad financiera de las empresas y podría afectar la generación de empleo en Colombia.
La Federación Colombiana de Gestión Humana – ACRIP expresó su preocupación por el incremento del salario mínimo legal vigente (SMLV) para 2026, fijado por el Gobierno nacional en un 23,7% mediante decreto, al considerar que esta medida pone en riesgo la sostenibilidad del sector empresarial y el desarrollo económico del país.
De acuerdo con un análisis realizado por ACRIP a finales de noviembre, el aumento del salario mínimo no debería superar el 7%, teniendo en cuenta las proyecciones financieras y productivas del sector empresarial colombiano. El gremio señaló que el porcentaje decretado excede ampliamente la realidad económica de las empresas, especialmente en un contexto de desaceleración y altos costos operativos.
Según lo expuesto en un comunicado oficial, este incremento supera de manera significativa el promedio de aumento salarial proyectado por las empresas para 2026, el cual se sitúa en 6,2%, de acuerdo con un estudio de proyecciones salariales elaborado por la Federación.
Este análisis se construyó a partir de la consulta a más de 150 organizaciones de diferentes regiones del país, lo que permite reflejar una visión representativa del comportamiento esperado del mercado laboral.
Para ACRIP, “un incremento del 23,7% está muy por encima de la realidad financiera y productiva de las empresas, e incluso de la inflación proyectada, lo que representa un gran desafío para la sostenibilidad empresarial y la generación de empleo formal”.
En ese sentido, el gremio hizo un llamado al Gobierno nacional para que acompañe al sector empresarial en la implementación de medidas que mitiguen el impacto de este aumento, y fortalezca las estrategias orientadas a la creación de empleo, la formalización laboral y el crecimiento económico, en un año que además estará marcado por los desafíos de la implementación de la reforma laboral.
Así mismo, ACRIP solicitó que el incremento de otros gastos básicos de los hogares colombianos no se indexe al aumento del SMLV, sino que se ajuste conforme a la inflación, con el fin de evitar presiones adicionales sobre el costo de vida y un posible colapso financiero para las familias y las empresas.
Finalmente, la Federación rechazó que el aumento del salario mínimo se haya definido nuevamente por vía decreto, como ocurrió el año anterior, advirtiendo que esta práctica politiza una decisión de alto impacto económico y social, sin considerar de manera suficiente las variables técnicas, las cifras macroeconómicas y la realidad del tejido empresarial del país.
Con 69 años de trayectoria en Colombia, ACRIP es una organización líder en gestión humana, liderazgo y sostenibilidad empresarial, que agrupa a los directivos de talento humano de las principales empresas del país.
A través de la Investigación Nacional de Salarios y Beneficios, ACRIP contribuye a que las empresas diseñen políticas salariales más equitativas, reduzcan brechas y fortalezcan esquemas de compensación alineados con la productividad y el desarrollo económico.

